Más de 894 uniformados de la Región de Policía N.º 3 recibieron sus nuevas insignias en una ceremonia realizada en Manizales, que destacó la disciplina, la vocación de servicio y el compromiso con la seguridad ciudadana.
La sede multicampus de la Escuela de Carabineros Alejandro Gutiérrez fue escenario de la ceremonia de ascensos de más de 894 hombres y mujeres de la Policía Nacional. El acto, presidido por el brigadier general Andrés Fernando Serna Bustamante, reunió a comandantes policiales de Caldas, Risaralda y Quindío, así como de las policías metropolitanas de Manizales y Pereira, junto con autoridades político-administrativas.
De los uniformados ascendidos, 166 pertenecen al departamento de Policía Caldas: uno alcanzó el grado de subcomisario, 96 ascendieron a intendente y 63 a subintendente. Los policías cumplieron los requisitos institucionales, aprobaron los cursos correspondientes y fueron seleccionados por la junta evaluadora, como reconocimiento a su preparación y trayectoria profesional.
El coronel Alex Durán Santos, comandante del Departamento de Policía Caldas, destacó el esfuerzo, la disciplina y la vocación de servicio de los uniformados que ascendieron durante la ceremonia. “Cada insignia que hoy llevan sobre su uniforme representa años de entrega, noches lejos de casa, momentos compartidos con sus familias y el compromiso de estar siempre al servicio de los colombianos”, expresó el oficial, quien felicitó a los ascendidos y a sus seres queridos, los invitó a asumir esta nueva etapa con honor, humildad y responsabilidad, recordando que liderar, servir y proteger es un privilegio y un compromiso con Colombia.

La ceremonia estuvo marcada por la emoción de los uniformados y sus familias, quienes acompañaron este logro después de años de servicio, sacrificios y jornadas dedicadas a la protección de la ciudadanía. Durante el acto se destacó que las nuevas insignias representan no solo un reconocimiento al trabajo realizado, sino también mayores responsabilidades en el liderazgo, la orientación del personal y el cumplimiento de la misión policial, bajo principios de legalidad, disciplina y respeto por los derechos humanos.
El mensaje para quienes recibieron sus nuevos grados fue asumir esta etapa con orgullo, humildad y compromiso renovado. Los ascensos representan un desafío para fortalecer el liderazgo, contribuir a la convivencia ciudadana y honrar la confianza de la Institución y la comunidad. La Policía Nacional también reconoció el respaldo de las familias, fundamentales en el camino de estos hombres y mujeres que continúan su carrera al servicio del país.




