El Fenómeno de El Niño ya encendió las alertas en el sector energético y la Central Hidroeléctrica de Caldas (CHEC) puso en marcha un plan preventivo para garantizar la continuidad y calidad del servicio eléctrico. El jefe de Generación de Energía de la empresa, Elkin Gutiérrez, explicó que la estrategia se concentra en tres frentes: asegurar la confiabilidad de los sistemas de transmisión y distribución, mantener las plantas de generación en condiciones óptimas para evitar fallas y garantizar que tanto las centrales hidráulicas como Termodorada estén disponibles para responder en los momentos de mayor demanda.

El ingeniero advirtió que en el Eje Cafetero ya comienzan a sentirse los primeros efectos del fenómeno climático. Según explicó, los caudales de las fuentes hídricas presentan una disminución de entre el 18 % y el 20 %, mientras que las temperaturas muestran una tendencia al alza, aunque todavía sin alcanzar niveles críticos. No obstante, aseguró que la empresa mantiene un monitoreo permanente de las condiciones hidrológicas para anticiparse a cualquier eventualidad.
Gutiérrez señaló que las proyecciones indican un 95 % de probabilidad de consolidación del Fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de este año y el primer trimestre de 2027, con un 63 % de posibilidad de que alcance una intensidad “muy fuerte”, superior a la de eventos anteriores. El comportamiento climático incluiría temperaturas hasta dos grados centígrados por encima del promedio histórico, mientras que las lluvias de septiembre, octubre y noviembre corresponderían al comportamiento habitual de la temporada.
Frente al riesgo de un eventual desabastecimiento energético, el directivo sostuvo que Colombia deberá garantizar la disponibilidad de generación, no solo con el recurso hídrico, sino mediante la activación del parque térmico nacional y otras fuentes de respaldo. Explicó que estas medidas deberán ir acompañadas de mecanismos que permitan la operación de las plantas térmicas sin generar riesgos financieros ni incrementos desproporcionados en las tarifas. De acuerdo con las proyecciones, el Fenómeno de El Niño tendría una duración cercana a los 14 meses, con una fase crítica entre noviembre de este año y marzo de 2027, periodo en el que se concentrarán los mayores desafíos para el sistema energético y para los sectores productivos del país.




