Fotos Alejandro Aguirre
El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas Giraldo, entregó un nuevo balance de la emergencia y confirmó que el número de personas fallecidas ascendió a seis, tras la muerte de una persona que permanecía gravemente herida luego del colapso de parte de un techo en Disfarma. El mandatario expresó su solidaridad con las familias y reiteró que la prioridad de la Administración continúa siendo salvar vidas. Paralelamente, la ciudad enfrenta un aumento significativo en las solicitudes de inspecciones estructurales: ya son más de 655 y podrían superar las 2.000. Hasta el momento se han realizado más de 550 revisiones con bomberos e ingenieros estructurales, frente a las 85 que se habían efectuado al cierre de la jornada anterior.

Uno de los sectores que concentra la atención es el barrio La Avanzada, donde cerca de 30 bomberos e ingenieros adelantan una evaluación integral de las edificaciones. Allí fue identificado un posible problema estructural en una de las alas de una torre, que será revisada por un especialista en patología estructural. La Administración permanecerá en la zona hasta establecer qué viviendas deben ser evacuadas y cuáles pueden volver a ser ocupadas. En total, más de 2.000 personas han tenido que abandonar sus viviendas, entre damnificados y evacuados, mientras se adelanta un censo familia por familia en sectores como Milán, Chipre, la avenida Santander, el Centro y La Avanzada. El objetivo es identificar con precisión a quienes requieren ayuda y definir quiénes podrán regresar a sus hogares.
En materia de vivienda, el balance registra 1.970 inmuebles con afectaciones parciales y más de 1.150 con afectación total. Para las familias que deban permanecer fuera de sus casas, el municipio ya dispone de recursos para iniciar el subsidio de arrendamiento, por valor de 300.000 pesos mensuales durante tres meses, con posibilidad de ampliar el apoyo si las circunstancias lo requieren. Mientras tanto, 243 personas y 17 mascotas permanecen en los albergues habilitados, principalmente en el Coliseo Mayor, que cuenta con capacidad para unas 300 personas. La Alcaldía prepara además el Coliseo Menor para ampliar la atención y garantiza alojamiento, alimentación, cobijas, colchonetas, duchas, baños, agua caliente y asistencia humanitaria.
La recuperación económica es otro de los frentes prioritarios. La Administración ha identificado 977 establecimientos comerciales afectados y trabaja con la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas y Fenalco para evaluar cuáles pueden reabrir con reparaciones menores. También se revisan centros comerciales, bancos y establecimientos de servicios. En el caso de los vendedores informales, especialmente quienes trabajan en la carrera 23, se buscan alternativas para que puedan regresar a sus actividades de manera segura. El alcalde también anunció que se estudia un posible subsidio de arrendamiento para comerciantes, aunque aclaró que todavía no existe una reglamentación definitiva. En cuanto a los servicios públicos, la energía está prácticamente normalizada, el acueducto ya fue restablecido para todos los usuarios y permanecen 787 usuarios sin gas, principalmente en edificaciones donde aún no es seguro realizar la reconexión.
La capacidad operativa de la ciudad también se mantiene activa. Cerca de 90 integrantes del Ejército y unos 900 policías apoyan las labores de seguridad en zonas urbanas y rurales, mientras más de 197 ingenieros participan en las evaluaciones estructurales. Además, fueron habilitados más de 20 puntos para la recolección de escombros, priorizando calles y andenes, aunque el retiro de materiales de edificaciones colapsadas requiere coordinación con propietarios y aseguradoras. En educación, más de 10 ingenieros revisan las 24 instituciones afectadas con el objetivo de permitir el regreso a clases el próximo martes; para los establecimientos que no puedan ser habilitados se estudian alternativas como traslados temporales o educación virtual. También se inspeccionan centros de salud y más de 25 edificios públicos afectados.
La recuperación del patrimonio ocupa igualmente un lugar central. La Catedral Basílica Metropolitana será sometida a una evaluación especializada mediante drones y expertos en estructuras, en coordinación con el Ministerio de Cultura. La Administración ya gestiona apoyos para una eventual reconstrucción y cuenta con ofrecimientos privados de materiales por parte de Acerías Paz del Río y Grupo Argos. En cuanto al Cable Aéreo, las líneas 1 y 2 podrían reanudar operaciones en aproximadamente tres días si las inspecciones garantizan condiciones de seguridad, mientras la línea 3 permanecerá cerrada debido a daños que requieren repuestos provenientes del exterior. El alcalde fue enfático en que ninguna línea será habilitada hasta tener plena certeza de que no representa riesgos para los usuarios.
Rojas Giraldo hizo un llamado a la solidaridad y advirtió sobre posibles abusos en medio de la emergencia. La Alcaldía realizará controles frente a incrementos injustificados en los precios de materiales de construcción y arrendamientos y aplicará las medidas contempladas por la ley contra quienes pretendan aprovecharse de la situación. El mandatario insistió en que los ciudadanos no deben ingresar a edificaciones que aún no hayan sido revisadas por los ingenieros y planteó que la emergencia actual constituye apenas la primera etapa de un proceso de reconstrucción que requerirá un censo preciso y la participación del Gobierno Nacional. Al mismo tiempo, descartó por ahora medidas como el pico y placa, al considerar necesario recuperar la actividad económica y permitir que Manizales avance progresivamente hacia la normalidad.




