Foto Once Caldas
Cerca de 19.000 espectadores llegaron al estadio Atanasio Girardot de Medellín para acompañar el partido benéfico entre Atlético Nacional y Once Caldas, los dos equipos colombianos campeones de la Copa Libertadores. El encuentro tuvo como propósito recaudar fondos para apoyar a las familias damnificadas por el terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto. Más allá del resultado deportivo, la jornada se convirtió en una muestra de solidaridad entre las hinchadas y la ciudadanía.
El compromiso fue atractivo para los asistentes, quienes tuvieron la oportunidad de ver en acción a importantes jugadores de ambos equipos y disfrutar de cuatro anotaciones. Nacional se fue en ventaja durante el primer tiempo con un gol de Juan Manuel Zapata, mientras que el Once Caldas reaccionó en la segunda parte y consiguió ponerse arriba en el marcador gracias a Edwin Torres, autor de los dos goles del conjunto blanco. Cuando el partido estaba cerca de finalizar, un gol de Morelos permitió la igualdad definitiva, para un 2-2 que cerró una noche marcada por el fútbol y la solidaridad.
Los dos equipos presentaron nóminas con jugadores destacados. Nacional formó inicialmente con Franco Armani, Andrés Román, Néider Parra, Haydar, Marcos Casco, Jorman Campuzano, Juan Manuel Zapata, Rengifo, Moreno, Poveda y Arango. Por el Once Caldas estuvieron Parra, Cuesta, Cardona, Marmolejo, Patiño, Quiñones, Colorado, Roa, Barrios, Zapata y Dayro Moreno. Durante el segundo tiempo, los entrenadores realizaron modificaciones para permitir la participación de los jugadores suplentes y darle mayor dinámica al compromiso.
Al término del partido, los protagonistas destacaron el carácter solidario de la jornada. Juan Pablo Patiño agradeció a Atlético Nacional y a los habitantes de Medellín por el respaldo brindado a quienes resultaron afectados por el terremoto. Por su parte, Mateus Uribe calificó el encuentro como “un programa muy bonito” y resaltó que lo verdaderamente importante era colaborar con los damnificados, especialmente porque muchas de las comunidades afectadas continúan siendo vulnerables.
Edwin Torres, figura del Once Caldas por sus dos goles, también puso el resultado deportivo en segundo plano y expresó su deseo de que las familias puedan superar las dificultades. “Dios quiera que todo el mundo se pueda recuperar, lo que vivimos en Manizales ha sido muy difícil”, manifestó. De esta manera, el empate 2-2 quedó como una anécdota frente al verdadero propósito de la noche: utilizar el fútbol para unir a miles de personas y convertir la pasión por sus equipos en solidaridad con quienes hoy necesitan apoyo para reconstruir sus vidas.




