Con una inversión que llegará a $5.250 millones, el Gobierno de Caldas comenzó el envío de materiales a 26 municipios para atender viviendas con daños parciales y recuperar las condiciones de habitabilidad de miles de familias afectadas por el terremoto. San José recibió el primer envío.
La iniciativa, liderada por la Secretaría de Vivienda y Territorio, cuenta inicialmente con $3.500 millones, recursos a los que se sumará una adición de $1.750 millones para alcanzar una inversión total de $5.250 millones. Con este dinero se atenderán viviendas que registraron daños no estructurales y que requieren intervenciones inmediatas para volver a ser habitables.
Los materiales serán enviados a 26 municipios y entregados a través de las respectivas alcaldías, de acuerdo con los reportes de afectación. El proceso tendrá seguimiento institucional y acompañamiento de los organismos de control, con el propósito de garantizar que las ayudas lleguen a las familias que realmente las necesitan.
El mandatario Henry Gutiérrez Angel explicó que el primer despacho fue enviado a San José y aseguró que la administración departamental continuará trabajando para superar las consecuencias de la emergencia.
El alcalde Jorge Andrés Henao Castaño agradeció el respaldo departamental y aseguró que estos recursos son un apoyo decisivo para avanzar en la recuperación y reconstrucción de las viviendas afectadas.
La ayuda representa para las familias la posibilidad de recuperar algo que el terremoto también puso en riesgo: la tranquilidad de volver a vivir en sus casas. Para quienes recibieron los primeros elementos, cada aporte significa avanzar un poco más hacia la normalidad después de semanas marcadas por la incertidumbre.

El Banco de Materiales hace parte de una respuesta más amplia del departamento, que también contempla subsidios de arrendamiento y proyectos presentados ante el Ministerio de Vivienda. El desafío ahora es convertir los recursos anunciados en obras, reparaciones y viviendas recuperadas, para que las familias afectadas puedan cerrar, poco a poco, uno de los capítulos más difíciles que ha vivido Caldas en los últimos años.




