Foto Presidencia de Colombia
Barranquilla fue escenario de una conversación estratégica entre Colombia y Estados Unidos, en la que el presidente Abelardo De La Espriella y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, trazaron una nueva hoja de ruta para fortalecer la relación bilateral. El mandatario colombiano resumió los principales objetivos del denominado Acuerdo de Barranquilla en tres grandes propósitos: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio. El encuentro busca abrir una nueva etapa de cooperación entre ambos países, con acciones concretas en materia económica, productiva, tecnológica y de seguridad.
Uno de los ejes centrales del acuerdo será la recuperación económica de Colombia tras el terremoto del pasado 10 de agosto. El Gobierno propuso a Estados Unidos mecanismos de cooperación, inversión y financiación, con la participación de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), otras agencias, el sector privado y empresas de ambos países. La apuesta contempla atraer capital para proyectos de infraestructura, energía, vivienda, tecnología y reconstrucción productiva, mientras Colombia se compromete a fortalecer la disciplina fiscal, mejorar la eficiencia del gasto, garantizar la seguridad jurídica y generar mejores condiciones para la inversión.
La denominada prosperidad compartida será otro de los pilares de esta nueva relación bilateral. Colombia y Estados Unidos acordaron avanzar hacia un diálogo con proyectos específicos, financiación y cronogramas definidos en sectores como energía, infraestructura, tecnología, industria, reconstrucción y minerales críticos. La ubicación estratégica de Colombia, su acceso a los océanos Atlántico y Pacífico, sus recursos naturales y su talento humano fueron presentados como ventajas para atraer inversión, impulsar nuevas fábricas y cadenas productivas y generar empleos dignos. En este propósito también se busca el acompañamiento de Washington ante organismos multilaterales para facilitar mecanismos de financiación que permitan la recuperación sin sacrificar el crecimiento económico.
La seguridad hemisférica y la lucha contra el narcoterrorismo también ocuparon un lugar prioritario durante la reunión. El presidente De La Espriella volvió a plantear al secretario Rubio el Plan Patriota Siglo XXI, al tiempo que destacó la implementación de la iniciativa Escudo de las Américas. A esta agenda se suman nuevos espacios de cooperación en migración legal y la intención de Colombia de recuperar el consulado de Estados Unidos en Barranquilla. Para el mandatario, estos pasos representan “un nuevo renacer” en la relación entre los dos países y una oportunidad para devolver a la capital del Atlántico un papel relevante en los vínculos diplomáticos y comerciales con Washington.
Como resultado concreto del encuentro, el secretario Marco Rubio y el canciller colombiano Omar Bula Escobar suscribieron dos memorandos de entendimiento: uno destinado a fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro relacionadas con la minería, el procesamiento de minerales críticos y las tierras raras, y otro sobre cooperación estratégica civil en materia nuclear. El Gobierno colombiano destacó además los 26,5 millones de dólares aportados por Estados Unidos en asistencia humanitaria tras el terremoto y su apoyo frente a los incendios registrados en el Tolima. El desafío ahora será convertir los compromisos del Acuerdo de Barranquilla en proyectos, inversiones, empleos, cooperación y resultados verificables, bajo la premisa de reconstruir el país, recuperar su economía y fortalecer la seguridad del hemisferio.
Con información de la Presidencia de Colombia





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