Desde Manizales, el exministro y aspirante presidencial Mauricio Lizcano anunció oficialmente que competirá en la primera vuelta presidencial, descartando su participación en cualquier consulta interpartidista de cara a las elecciones.
El anuncio lo hizo este lunes en el centro de la capital caldense, con la Catedral y el monumento al Bolívar Cóndor como escenario, donde aseguró que su decisión responde más a un acto de responsabilidad que de conveniencia política.
“No voy a participar de ninguna consulta, a pesar de que he tenido contactos con algunas. Estoy convencido de que este no es un momento para peleas entre políticos ni para acuerdos de cúpulas, sino para consultarle directamente a los colombianos”, afirmó Lizcano.
El candidato sostuvo que el país atraviesa un profundo cansancio frente a la polarización y a las disputas internas entre sectores políticos, y señaló que su aspiración presidencial busca precisamente romper con los extremos y devolverle el protagonismo a la ciudadanía.
“Lo que me motivó a ser candidato es quitarle la agenda a los extremos y devolvérsela a la gente. Los colombianos están cansados de consultas para ganarle al otro, para buscar un puesto o para mantener esta polarización absurda”, expresó.
La “otra consulta”
Lizcano anunció además el inicio de una nueva fase de su campaña, a la que denominó “la otra consulta”, una estrategia que, según explicó, se centrará en escuchar directamente a los ciudadanos en barrios, plazas, municipios y calles de todo el país.
“Este es un momento de liderazgos directos, no de consultarse entre políticos, sino de consultarle a la gente. La otra consulta será preguntarle a los colombianos qué es lo que quieren”, señaló.
La iniciativa incluirá recorridos por todo el territorio nacional, encuentros ciudadanos, una plataforma digital, espacios denominados Cabildo Sabios y entrevistas en formatos como pódcast con personas del común, entre ellas enfermeras, médicos, trabajadores, emprendedores de la economía popular, profesionales y estudiantes.
Nueva etapa de campaña
El aspirante presidencial explicó que esta etapa sucede a la recolección de firmas y marca un nuevo momento de su proyecto político. “Mientras los políticos siguen peleando, buscando likes o acomodándose para conseguir un puesto, nosotros nos vamos a concentrar en las soluciones”, afirmó.
Con este anuncio, Mauricio Lizcano dejó clara su ruta hacia la Presidencia: una campaña por fuera de las consultas tradicionales, enfocada en el contacto directo con la ciudadanía y en la construcción de una agenda basada en las preocupaciones de los colombianos de a pie.

Llamado a aprovechar la opción de tener presidente
El candidato presidencial reiteró desde Caldas su decisión de construir una campaña basada en la escucha directa de la ciudadanía y lanzó un fuerte mensaje regional al asegurar que el departamento vive una oportunidad histórica de tener un presidente propio.
Lizcano reveló que, tras enviar un mensaje por WhatsApp a las personas que respaldaron su candidatura con firmas, cerca de 400 mil ciudadanos respondieron con propuestas en solo un fin de semana. Según explicó, ese ejercicio será la base de una plataforma digital que será oficializada en los próximos días y que se complementará con cabildos abiertos, pódcast y encuentros ciudadanos en todo el país.
“Para ganar, hay que escuchar. Vamos a lanzar esta plataforma para escuchar a Colombia”, afirmó el aspirante, quien insistió en que su proyecto político busca alejarse de las disputas tradicionales y concentrarse en soluciones construidas desde la gente.
Durante su intervención, Lizcano apeló al sentido regional y aseguró que ningún otro dirigente conoce tan de cerca las problemáticas y necesidades de Caldas como él, luego de más de dos décadas de trabajo político en el departamento.
“Si como senador contribuí, no hay un municipio en Caldas donde no haya gestionado una obra. Como ministro dejé la Facultad de Inteligencia Artificial, con una inversión de más de 50 mil millones de pesos, y traje más de 100 mil millones al departamento. Imagínense lo que puedo hacer por Caldas como presidente”, señaló.
El candidato subrayó que conoce de primera mano los 27 municipios, sus plazas, veredas y comunidades, y aseguró que mantendría un estilo de gobierno cercano y accesible para los ciudadanos caldenses desde la Casa de Nariño.
Llamado a fortalecer la representación política
Lizcano también hizo un llamado a los caldenses a fortalecer su representación política a nivel nacional, advirtiendo que la región ha venido perdiendo peso en el Congreso de la República.
“Muchos senadores de afuera vienen, se llevan los votos y se van. El Eje Cafetero se está quedando sin Congreso. Hoy, a duras penas tenemos un senador”, afirmó, recordando la época en la que Caldas contó con figuras de peso en el Legislativo nacional.
En ese sentido, pidió a los ciudadanos no solo respaldar la opción de un presidente caldense, sino también elegir senadores del departamento, al considerar que son ellos quienes definen el presupuesto y las prioridades para la región.
“El momento es ahora. Esta es una oportunidad que Caldas no puede perder”, concluyó el candidato presidencial.
Prioridades para Caldas y el país
El candidato presidencial Mauricio Lizcano aseguró que su proyecto político apenas comienza y que, lejos de afectarle las dificultades, encuentra en ellas un impulso. “Siempre he sido como las cometas: necesito el viento en contra para elevarme”, afirmó, al destacar que logró 1,8 millones de firmas, convirtiéndose en el tercer candidato con más apoyos ciudadanos en esta etapa previa a la elección presidencial.
Lizcano sostuvo que, más allá de encuestas tradicionales, su respaldo se mide en la calle. Anunció que continuará con encuentros comunitarios en regiones como Pereira y el sur de Bolívar. “La verdadera encuesta será la primera vuelta en mayo. Las campañas no se miden por cómo comienzan, sino por cómo terminan”, señaló.
Prioridades para Caldas
Al referirse a lo que haría como presidente por Caldas, Lizcano afirmó que se enfocaría en tres ejes fundamentales: seguridad, salud y empleo. Sobre la seguridad, advirtió que, aunque el departamento es relativamente tranquilo, no se puede bajar la guardia, especialmente en materia de seguridad ciudadana.
En salud, cuestionó las fallas en la atención y el suministro de medicamentos, así como la situación financiera del Hospital Santa Sofía, afectado por deudas de la Nueva EPS. Señaló que su objetivo sería culminar y fortalecer los procesos iniciados junto al gobernador Henry Gutiérrez.
En materia de empleo, propuso convertir a Manizales y Caldas en un hub tecnológico, aprovechando la infraestructura educativa y el primer paso ya dado con la Facultad de Inteligencia Artificial, con la que busca posicionar a la región como una “California colombiana”. También destacó la necesidad de concluir proyectos clave de infraestructura como el aeropuerto, las Autopistas del Café y las vías de conexión regional, incluida la ruta Riosucio–Jardín.
Defensa de las regiones y relaciones internacionales
Lizcano se mostró crítico frente a la posible reversión del impuesto al hipoconsumo hacia el Gobierno Nacional, calificándola como una medida que afecta directamente a las regiones. Aseguró que para departamentos productores de licores, como Caldas, esta decisión podría golpear las finanzas públicas y la salud, al debilitar a las licoreras oficiales.
En cuanto a la relación con Estados Unidos, afirmó que debe basarse en la diplomacia, el respeto y el comercio, sin sometimientos ni confrontaciones. Destacó su formación académica en universidades como Harvard y MIT, así como sus vínculos con líderes y congresistas estadounidenses, lo que —según dijo— le permitiría manejar una relación madura y estratégica.
Economía, paz y política
Lizcano respaldó el aumento del salario mínimo, aunque lo consideró insuficiente si no se acompaña de alivios para las pequeñas y medianas empresas. Propuso un esquema de impuesto a la renta diferencial y subsidios a la nómina para evitar la destrucción del empleo formal.
Frente a la política de “paz total”, fue enfático en señalar que la terminaría, priorizando primero la recuperación de la seguridad y la autoridad del Estado. Solo después, dijo, se podría pensar en nuevos procesos de paz.
Finalmente, reiteró su rechazo a las consultas entre políticos y a la confrontación basada en derrotar al adversario. A su juicio, Colombia necesita una política centrada en ideas, propuestas y resultados, no en la polarización. “La salud, la educación, el empleo y la infraestructura no pueden seguir relegados por peleas entre extremos”, concluyó.
Sobre la financiación de su campaña, indicó que aún no ha definido un presupuesto, pero que contará con donaciones privadas, apoyo familiar y créditos respaldados en la reposición de votos, bajo los mecanismos de transparencia exigidos por la ley.




