Fotos Once Caldas
En una tarde pasada por agua y emociones en el estadio Palogrande, el Once Caldas derrotó 4-2 a Fortaleza FC por la octava fecha de la Liga BetPlay, en un compromiso que tuvo errores defensivos, momentos de desconcierto y, sobre todo, la jerarquía intacta de Dayro Moreno, figura determinante de la jornada.
El partido comenzó con intensidad. En la primera jugada, Dayro apareció dentro del área con un remate que terminó en las manos del portero, acción en la que quedó levemente resentido. Más tarde, el juego se detuvo por la lesión de Miguel Pernía, quien tuvo que abandonar el campo.
Al minuto 10 llegó la primera alegría blanca: Dayro habilitó a Zapata, quien ingresó al área y definió elevando el balón por encima del arquero Santander para el 1-0. Sin embargo, la ventaja no trajo tranquilidad. Fortaleza comenzó a manejar la pelota, atacó con insistencia el flanco izquierdo de la defensa manizaleña y encontró premio al minuto 17, cuando una equivocación en salida fue capitalizada por Andrés Amaya, tras asistencia de Andrés Arroyo, para decretar el 1-1.
El empate golpeó el orden del Once Caldas, que perdió claridad en la zona medular y permitió que el visitante creciera en confianza. Antes del descanso hubo aproximaciones, pero el marcador no se movió y el primer tiempo se cerró con igualdad, dejando la sensación de que el blanco había dejado escapar una ventaja por una nueva falla defensiva.
Se mueven las fichas
Para el complemento, el técnico movió el tablero: ingresó Jader Quiñones por Robert Mejía buscando mayor manejo. Y la reacción fue inmediata. Apenas a los dos minutos, recuperación de Barrios por la banda izquierda, centro al área, rechazo a medias del arquero Santander y Dayro, atento, marcó de cabeza el 2-1 en medio de una intensa lluvia.
Pero cuando el Once parecía controlar el trámite, llegó otro error. Centro desde el costado, Cajares cayó en el área tras contacto con Barrios y el juez decretó penal. Andrés Arroyo cobró con precisión para el 2-2. De nuevo, la defensa alba permitía la paridad en un juego que tenía bajo control.
Lejos de desmoronarse, el Once Caldas asumió el protagonismo. Salió Michael Barrios, ingresó Felipe Gómez, y el equipo comenzó a inclinar la cancha. El premio llegó con una acción de lujo: centro preciso de Cuesta y definición de taquito de Dayro Moreno para el 3-2, un gol de categoría que levantó a la tribuna.

«Se le cumplió el sueño a Dayro Moreno. Con su más reciente anotación, el goleador alcanzó los 171 tantos con el equipo blanco, igualando la marca histórica de Sergio Galván Rey y convirtiéndose, junto al argentino, en el máximo artillero en la historia del club que tanto ama. Son 171 gritos sagrados que lo consolidan no solo como ídolo eterno del blanco blanco, sino como el máximo goleador colombiano en la historia del fútbol profesional, sumando un récord más a un palmarés que ya es leyenda«. Así lo contó Hincapiedatos en sus redes.
Herrera ajustó piezas para sostener la ventaja, pero el equipo no se conformó. Al minuto 86, tiro de esquina cobrado por Felipe Gómez, rechazo defectuoso de la defensa visitante y Deinner Quiñones sacó un zurdazo cruzado que se incrustó junto al palo izquierdo del arquero para el 4-2 definitivo.
En los minutos finales, el Palogrande vivió otro momento especial: el debut de Andrés Felipe Roa en Manizales, quien ingresó por Dayro Moreno en medio de una ovación cerrada. El Once administró con inteligencia la ventaja y cerró una victoria merecida, trabajada y necesaria.
Bajo la lluvia, el equipo blanco mostró carácter para sobreponerse a sus errores y confirmó que, cuando su goleador aparece y el colectivo responde, tiene argumentos para mantenerse entre los ocho mejores del campeonato.




