Foto Odinsa
La compañía originadora de la Iniciativa Privada Conexión Centro aseguró que, hasta ahora, no existe una decisión oficial de la ANI sobre el futuro del proyecto vial para el Eje Cafetero. Además, insistió en que se trata de una nueva propuesta de infraestructura 5G y no de una prórroga de Autopistas del Café.
La discusión sobre el futuro de las vías del Eje Cafetero volvió a encenderse este martes luego del pronunciamiento de Odinsa Vías, empresa originadora de la Iniciativa Privada Conexión Centro, que salió al paso de las versiones conocidas en las últimas horas sobre un supuesto rechazo del Gobierno Nacional al proyecto.
En un extenso comunicado, la compañía afirmó que no ha recibido ninguna notificación oficial por parte de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), entidad encargada de evaluar y tomar una decisión definitiva sobre la propuesta. Según indicó, cualquier conclusión anticipada desconoce que el proyecto todavía se encuentra en etapa de factibilidad y bajo revisión técnica, jurídica, financiera y social.
Odinsa insistió en que Conexión Centro no corresponde a una continuidad de la concesión de Autopistas del Café, como se ha planteado desde algunos sectores políticos y sociales, sino que se trata de un nuevo proyecto de quinta generación (5G), formulado bajo la Ley de Asociaciones Público-Privadas. La iniciativa contempla intervenciones sobre 317 kilómetros de corredores viales entre Armenia, Pereira, Manizales y Calarcá-La Paila.
La empresa aseguró que el proyecto incluye 77 kilómetros de nuevas dobles calzadas, construcción de puentes, viaductos, intersecciones y mejoras estructurales que permitirían completar la conexión vial moderna del Eje Cafetero. Entre las obras mencionadas aparecen la doble calzada La Manuela-La Trinidad, una nueva intersección en La Trinidad, intervenciones en el tramo La Trinidad-La Uribe y la segunda variante Condina, entre Altagracia y La Consota.
De acuerdo con Odinsa, la propuesta también fue modificada luego de reuniones, audiencias públicas y solicitudes elevadas por diferentes actores regionales. La compañía sostiene que los ajustes contemplan nuevos esquemas tarifarios, reducción de casetas, tarifas diferenciales y una subcuenta para obras regionales, además de programas sociales, ambientales y de fortalecimiento comunitario.
Uno de los puntos más sensibles del comunicado tiene que ver con el ambiente político y social que rodea la discusión. El originador manifestó preocupación porque, según afirma, las mesas instaladas en medio de las protestas en peajes del Eje Cafetero no representarían a todos los sectores involucrados en la decisión. En ese sentido, advirtió que existen otros gremios, autoridades y comunidades que respaldan la continuidad del modelo concesionado y que no estarían participando de esos escenarios.
Odinsa también lanzó una advertencia sobre las implicaciones institucionales de una eventual decisión tomada antes de culminar el análisis técnico de la ANI. Según la empresa, rechazar la iniciativa de manera anticipada podría afectar la confianza inversionista y la seguridad jurídica del país, debilitando un modelo que, asegura, ha permitido cerrar brechas en infraestructura y promover desarrollo regional.
La compañía reiteró que confía en la institucionalidad y pidió que cualquier determinación se adopte dentro de los marcos legales y administrativos establecidos. Asimismo, expresó disposición al diálogo “institucional, incluyente y representativo”, al tiempo que dijo respetar el derecho a la protesta pacífica, aunque rechazó las vías de hecho que puedan afectar la seguridad de las personas y la infraestructura vial.
Mientras tanto, el debate sobre el futuro de Conexión Centro continúa creciendo en Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca, regiones donde el proyecto sigue generando posiciones divididas entre quienes consideran necesaria una nueva apuesta vial para el Eje Cafetero y quienes insisten en que el modelo de concesión debe replantearse por completo.





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