El presidente de la Asociación de Usuarios de la Nueva EPS en Caldas advirtió sobre retrasos en pagos a prestadores de salud, afectaciones en la red farmacéutica y una creciente incertidumbre ante cambios en la interventoría.
Una fuerte denuncia elevó Gabriel Antonio Palacio, presidente de la Asociación de Usuarios de la Nueva EPS, frente a la crítica situación financiera y operativa que enfrenta la entidad en el departamento de Caldas. El vocero expresó su preocupación por el posible cambio en la interventoría, lo que, según advierte, podría generar nuevos retrasos en el cumplimiento de compromisos adquiridos con clínicas y hospitales, especialmente en Manizales.
Palacio señaló que aún no se han materializado pagos clave comprometidos por la entidad. Entre ellos, mencionó la espera de un giro cercano a los 5.000 millones de pesos para el Hospital de Caldas y al menos 2.000 millones para el Hospital Departamental Santa Sofía, recursos que considera urgentes para garantizar la operación de estos centros asistenciales.
El dirigente también alertó sobre graves fallas en la red de suministro de medicamentos, particularmente con la Cafam, donde, según denunció, la entrega de fármacos es prácticamente nula, afectando directamente a los usuarios del sistema de salud.
Asimismo, hizo un llamado directo al interventor saliente, Luis Óscar Gálvez Matteus, para que antes de dejar su cargo gestione soluciones inmediatas para el departamento. La solicitud incluye el cumplimiento de pagos a diversas instituciones prestadoras de salud como la Clínica Psiquiátrica San Juan de Dios, la Clínica Villa Pilar, Ameintegral, oncólogos y asociaciones médicas del departamento.
Finalmente, Palacio fue enfático en señalar que la situación es insostenible y que tanto usuarios como prestadores se encuentran sin canales efectivos de respuesta. “Sinceramente, ya no tenemos por dónde ni a quién acudir”, expresó, evidenciando el nivel de angustia que atraviesa el sistema de salud en la región.
La denuncia se suma a las crecientes alertas en el país sobre la situación de las EPS y su impacto en la atención de los usuarios, mientras en Caldas se espera una respuesta urgente del Gobierno Nacional y de las directivas de la entidad para evitar una mayor crisis en la prestación de servicios de salud.




