El sismo de magnitud 5,6, registrado el martes 3 de noviembre a las 4:13 de la mañana, con epicentro en Chaparral, Tolima, dejó una afectación reportada en Caldas, específicamente en el municipio de Anserma. De acuerdo con la Jefatura de Gestión del Riesgo departamental, se presentó el colapso del techo de una vivienda de dos niveles, en cuya primera planta funciona un establecimiento comercial. El incidente permanece en seguimiento, mientras las autoridades reciben reportes de los demás municipios. Según el Servicio Geológico Colombiano, el movimiento tuvo una profundidad superficial, inferior a 30 kilómetros, y se localizó a 17 kilómetros de Roncesvalles, Tolima.
Mientras se mantiene el monitoreo de esta nueva actividad sísmica, la Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC), en articulación con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), avanza en acciones para fortalecer la atención en salud y el acompañamiento psicosocial en los municipios afectados por el terremoto. La cooperación contempla tres frentes: el bienestar del personal de primera respuesta, el fortalecimiento de la dotación biomédica de hospitales y las jornadas de atención en salud y apoyo psicosocial en zonas rurales de Anserma y Chinchiná, según explicó Gloria Inés Saldarriaga, subdirectora encargada de Salud Pública de la DTSC.
Uno de los componentes es la estrategia “Proteger a Quien Protege”, mediante la cual se ha brindado acompañamiento a cerca de 300 funcionarios de la Gobernación, alcaldías, organismos de socorro y organizaciones sociales, a través de 19 jornadas. Verónica Caro Cuervo, profesional psicosocial de la OIM, destacó que estos espacios han permitido fortalecer herramientas individuales y colectivas para afrontar las consecuencias emocionales de la emergencia. También se adelantan capacitaciones a equipos básicos de salud y vigías comunitarios, mientras los hospitales de Riosucio y La Dorada reciben equipos e insumos médicos para mejorar la calidad y oportunidad de la atención.
La alianza también contempla jornadas de servicios básicos y especializados en Anserma y Chinchiná, con énfasis en las comunidades rurales. Daniela Mejía, enfermera consultora de la OIM, señaló que estas actividades buscan acercar la atención a las poblaciones afectadas. De esta manera, mientras Gestión del Riesgo mantiene la vigilancia ante posibles novedades por los movimientos sísmicos, la DTSC y la OIM continúan trabajando en la recuperación y el fortalecimiento de la respuesta institucional. Las autoridades reiteraron el llamado a mantener la calma y comunicarse con la línea 123 ante cualquier emergencia.




