El exalcalde de Manizales y hoy candidato a la Cámara por Caldas habla de su renovación espiritual, su apuesta por más cables aéreos y su intención de defender la salud y la familia desde el Congreso.
Con una cita bíblica como punto de partida, Jeremías 1:5, Carlos Mario Marín presenta su candidatura a la Cámara de Representantes como un “llamado de servicio”. Más que una apuesta electoral, asegura, es una misión asociada al propósito que Dios trazó para su vida.
“Mi felicidad no está asociada al éxito de una campaña. Está en mi casa, en mi esposa Valentina y en mis hijos David y Daniel”, afirma el exmandatario, quien vive una nueva etapa marcada por la paternidad y una fe que hoy ocupa el centro de su discurso.
Marín, politólogo, especialista en alta gerencia y magíster en ciudades verdes, recuerda que su carrera pública siempre estuvo encaminada a prepararse para gobernar. Fue alcalde de Manizales en uno de los momentos más complejos de la historia reciente, pandemia y estallido social, experiencia que define como el cargo que más lo marcó.

Del verde a una nueva coalición
Durante 18 años militó en el Partido Verde, inspirado por liderazgos como Antanas Mockus y Sergio Fajardo. Sin embargo, hoy integra el partido del León de Judá dentro de la coalición ALMA, una alianza de centro que reúne sectores cristianos y católicos del país.
El candidato asegura que su llegada a esta colectividad responde a un proceso espiritual y a la convicción de que el liderazgo público debe ejercerse “con temor de Dios”. También marca distancia de la izquierda y reivindica la independencia como valor democrático.
Cables, transporte y salud: sus prioridades
Desde el Congreso, Marín plantea como bandera principal la expansión del sistema de cables aéreos en Manizales, amparado en la Ley de Metros, que permite cofinanciación nacional hasta del 70%. Insiste en que la ciudad debe retomar una agenda ambiciosa de infraestructura y consolidar un sistema de transporte verdaderamente integrado.
Durante su alcaldía, afirma que impulsó obras como un nuevo cable aéreo, intercambiadores viales, ciclorrutas, el patinódromo del Bosque Popular, bulevares y modernización de luminarias LED.
Además, señala como prioridad la defensa del sistema de salud, especialmente ante las dificultades actuales en la entrega de medicamentos. “Me parte el corazón ver adultos mayores haciendo filas desde las cuatro de la mañana”, dice.
También propone trabajar por la familia, la salud mental y la protección de reservas ambientales como Río Blanco.
Un liderazgo que busca continuidad
Residente en Valles de la Florida, hincha del Once Caldas y egresado de la Universidad Autónoma de Manizales, Marín sostiene que su aspiración no nace del afán político sino del convencimiento de que Manizales debe “seguir soñando en grande”.
Sobre la elección presidencial, evita respaldos concretos pero afirma que no votará por la izquierda. Mientras tanto, asegura que seguirá caminando barrios y subiendo a buses, como parte de un estilo que define como cercano y sin maquinaria.
Carlos Mario Marín manifestó que vuelve al ruedo político con un discurso que mezcla fe, experiencia administrativa y visión de ciudad. Su reto será reconectar con el electorado en una nueva etapa personal y política, y convertir su legado local en una plataforma legislativa para Caldas.




