El centro de Manizales empezó a cambiar de cara en materia de movilidad. En uno de los corredores más transitados de la ciudad, la carrera 21, se adelanta una intervención integral de señalización vial que busca ordenar el tránsito y reducir los riesgos para peatones y conductores, especialmente en zonas de alta afluencia como entornos escolares, paraderos y cruces peatonales.
Los trabajos se concentran entre el Centro Comercial Fundadores y la avenida Gilberto Alzate, donde se renovó por completo la señalización horizontal y vertical. En el tramo ya se pueden ver 74 pasos peatonales claramente demarcados, nuevas flechas de dirección, marcas de pare, zonas de prohibido parquear, reductores de velocidad y señalización escolar, además de paraderos de bus mejor definidos. La intervención cubre cerca de 2.900 metros lineales y casi 5.000 metros cuadrados de demarcación, lo que mejora notablemente la lectura de la vía y la seguridad de quienes se movilizan por el sector.

La señalización vertical también fue reforzada en puntos críticos, con avisos preventivos sobre reductores de velocidad y cruces escolares, una medida clave para proteger a niños, estudiantes y peatones en general. La intención, según se ha explicado, es que la vía no solo sea más ordenada, sino también más comprensible para todos los actores viales, reduciendo maniobras riesgosas y conflictos entre vehículos y peatones.
De manera paralela, se anunció que desde el lunes 9 de febrero comenzarán trabajos similares en la carrera 22, entre el Teatro Fundadores y la avenida Gilberto Alzate. Allí se intervendrán más de 5.300 metros cuadrados de señalización y se demarcarán seis paraderos de transporte público, además de reforzar cruces peatonales en zonas de alto flujo. Con estas acciones, la ciudad avanza hacia un centro más seguro, legible y funcional, donde moverse a pie o en vehículo resulte menos caótico y más predecible.




