Foto tomada de la transmisión del Gol Caracol
La Selección Colombia Sub-17 firmó una final inolvidable: superó un inicio dubitativo, se acomodó en el campo y terminó goleando a Argentina para conquistar el Sudamericano.
La final comenzó con sorpresa. Apenas al primer minuto, Argentina avisó con un remate de Baroni que se fue por encima del arco, aprovechando una Colombia desubicada en el arranque. Durante los primeros minutos, el equipo nacional lució impreciso, sin encontrar la pelota ni los espacios, mientras los gauchos intentaban imponer condiciones.
Con el paso del tiempo, Colombia fue asentándose en el terreno de juego. Hacia el minuto 10 comenzó a recuperar el balón, a juntarse mejor en la mitad y a insinuar llegadas que equilibraron el trámite. El partido se volvió más disputado, con una selección colombiana que entendió cómo frenar el ímpetu inicial de su rival.

Foto Conmebol
Esa mejoría tuvo recompensa. Colombia encontró los caminos para golpear en el momento justo y empezó a construir una ventaja que cambiaría el rumbo del compromiso, con anotación de Agámez. El equipo mostró carácter para sobreponerse a un inicio complejo y cerró el primer tiempo con mejores sensaciones, ya dominando las acciones frente a una Argentina que perdió claridad.
Para la segunda mitad, el libreto cambió definitivamente. Argentina salió con la necesidad de empatar, pero se encontró con una Colombia ordenada, sólida en defensa y letal en ataque. Al minuto 54, tras una falta sobre Martínez, llegó el segundo gol: cobro largo desde mitad de cancha y Caicedo, elevándose entre dos rivales, conectó un cabezazo hacia atrás que dejó sin reacción al arquero.
El vendaval colombiano continuó. Al 57, Escorcia desbordó por izquierda, dejó rivales en el camino y centró para que Agámez, de cabeza, marcara el tercero. A partir de ahí, el partido quedó prácticamente sentenciado. Argentina intentó reaccionar y tuvo una opción clara al 65, pero Ortiz salvó el descuento con una gran intervención.
Colombia manejó los tiempos con inteligencia, sostuvo el orden defensivo y aprovechó cada espacio. Escorcia siguió siendo figura, generando peligro constante. Al minuto 84, tras una jugada iniciada por Maturana, el propio Escorcia culminó una acción individual por el centro para marcar el cuarto y cerrar la goleada.
El final estuvo marcado por la impotencia argentina, que terminó con tres jugadores expulsados: Mendizabal, Escobar por doble amarilla y Alcaraz por agresión. Colombia, en contraste, mantuvo la compostura y celebró con autoridad un triunfo incontestable.
La Selección Colombia Sub-17 firmó una campaña brillante, derrotando a Brasil en semifinales y a Argentina en la final, los dos gigantes del continente. Con fútbol, carácter y contundencia, el equipo nacional levantó su segundo título sudamericano de la categoría, reviviendo la gloria alcanzada en 1993 y confirmando el talento de una generación que ilusiona al país.




