En una decisión que marca un giro contundente en uno de los juicios más emblemáticos de los últimos años en Colombia, el Tribunal Superior de Bogotá absolvió al expresidente Álvaro Uribe Vélez de los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal, por los cuales había sido condenado en primera instancia.
El fallo de segunda instancia fue emitido por el Tribunal Superior de Bogotá con ponencia del magistrado Manuel Antonio Merchán, tras la revisión de pruebas y valoraciones del primer fallo.
El Tribunal concluyó que no se logró acreditar de forma directa o indirecta que Uribe hubiera sido el “determinador” de los delitos que se le imputaban. En particular, se señaló que la valoración probatoria de la primera instancia incurrió en errores metodológicos, falacias interpretativas y valoración sesgada de las pruebas.
Así mismo se invalidaron interceptaciones telefónicas cuya legalidad fue cuestionada, lo que debilitó la base probatoria del caso.
Implicaciones políticas y judiciales
La decisión del Tribunal tiene un alto impacto político: Uribe, figura central en el mapa político colombiano, quedó libre de los cargos por los cuales había sido condenado, aunque queda pendiente un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia.




