Foto Netcompany INEOS
El Giro de Italia comienza este viernes con una edición que se extenderá hasta el 31 de mayo y que propone un recorrido de 3.468 kilómetros en 21 etapas, con salida inédita en Nesebar, Bulgaria, y llegada final en Roma. La competencia arrancará con jornadas favorables para los velocistas, pero, como es habitual, el verdadero examen estará en la montaña. Aunque no es el trazado más exigente de su historia, la carrera incluye 48 puertos puntuables y varios finales en alto que pueden definir la clasificación general, especialmente en la segunda y tercera semana, cuando el desgaste acumulado empieza a marcar diferencias.
Colombia vuelve a decir presente con una nómina que combina experiencia y ambición. Egan Bernal, campeón en 2021, llega en buen momento tras ser segundo en el Tour de los Alpes y firmar una destacada actuación en la Lieja-Bastoña-Lieja. Aunque el propio corredor ha bajado la euforia, asegurando que “el Giro es otra cosa”: volver a pelear por la clasificación general. A su lado aparece Santiago Buitrago, líder del Bahrain, quien ya sabe lo que es ganar en esta carrera, incluida una etapa reina, y ahora asume el reto de luchar por posiciones de privilegio. Completa la cuota nacional Einer Rubio, pieza clave del Movistar Team, quien afronta su sexto Giro con el rol de gregario en la montaña, pero con capacidad para destacarse en etapas exigentes.
En el panorama general, el gran favorito es el danés Jonas Vingegaard, quien parte como principal candidato en ausencia de figuras como Tadej Pogačar y Remco Evenepoel. Sin embargo, como suele ocurrir en la “Corsa Rosa”, la montaña, el desgaste y la estrategia terminarán dictando sentencia. En ese terreno, los colombianos vuelven a tener una oportunidad ideal para brillar y mantener su tradición de protagonismo en una de las grandes vueltas del ciclismo mundial.




