La Cámara de Comercio de Manizales por Caldas y el Comité Intergremial de Caldas coincidieron en que, aunque mejorar los ingresos de los trabajadores es un objetivo legítimo, el incremento del 23,7 % del salario mínimo para 2026, fijado por decreto, podría generar presiones inflacionarias, afectar la creación de empleo formal y aumentar la informalidad, especialmente en micro y pequeñas empresas. Ambos gremios hicieron un llamado al Gobierno nacional a adoptar medidas complementarias que protejan la formalidad laboral, la productividad y la sostenibilidad del tejido empresarial regional.
Cámara de Comercio de Manizales advierte riesgos económicos y laborales
La Cámara de Comercio de Manizales por Caldas reconoció que mejorar los ingresos de los trabajadores es un principio fundamental de justicia social; no obstante, advirtió que un incremento del 23,7 % en el salario mínimo para 2026 podría generar efectos negativos en la economía, como mayores presiones inflacionarias, reducción del poder adquisitivo, aumento de la pobreza monetaria y mayores costos para las empresas, poniendo en riesgo la formalidad laboral.
El gremio destacó que Manizales y su área metropolitana presentan indicadores laborales favorables frente al promedio nacional, con baja informalidad y alto nivel de empleo formal, logros que podrían verse afectados por un aumento salarial de esta magnitud, especialmente en la creación de nuevos empleos, con impactos más fuertes en jóvenes y trabajadores de menor calificación.
Finalmente, la Cámara anunció que, junto a Confecámaras y la red cameral nacional, evaluará los impactos del incremento según el tamaño de las empresas y formulará propuestas para fortalecer la productividad y la formalidad, con especial énfasis en el apoyo a las micro y pequeñas empresas, e hizo un llamado a abordar el tema con rigurosidad técnica, sin populismo ni demagogia, reconociendo el papel del sector empresarial en el desarrollo regional.
Comité Intergremial de Caldas insinúa amenazas para el empleo formal
El Comité Intergremial de Caldas (CIC) manifestó su preocupación por el incremento del 23,7 % del salario mínimo para 2026, fijado por decreto por el Gobierno nacional, al considerar que, aunque mejorar los ingresos de los trabajadores es legítimo, un aumento de esta magnitud, desconectado de la productividad y de la capacidad de pago de las empresas, puede generar efectos contrarios a los esperados.
El gremio advirtió que Manizales cuenta con un mercado laboral altamente formal, con más del 80 % de empleo formal y una de las tasas de informalidad más bajas del país, logros que podrían verse amenazados por el aumento salarial, especialmente en micro, pequeñas y medianas empresas, que tienen márgenes limitados para absorber mayores costos.
Según el CIC, el alza podría provocar destrucción de empleo formal, congelamiento de vacantes, aumento del desempleo juvenil, mayor informalidad por supervivencia, presión inflacionaria, reducción de la inversión, encarecimiento del crédito y un impacto fiscal negativo para el Estado como empleador y contratante.
Ante este panorama, el Comité hizo un llamado urgente al Gobierno, al Congreso y a las autoridades económicas para adoptar medidas que mitiguen el impacto, como la desindexación gradual de precios y tarifas, alivios transitorios para las micro y pequeñas empresas formales, revisión de costos no salariales, una agenda real de productividad y reglas de concertación salarial más técnicas y transparentes.
Finalmente, el CIC reiteró su disposición al diálogo técnico y responsable, subrayando que la protección del empleo formal es clave para la estabilidad social, la competitividad regional y el desarrollo sostenible del departamento.




