El Instituto de Financiamiento, Promoción y Desarrollo de Caldas (Inficaldas) consolidó su liderazgo como banca de desarrollo regional al recibir, por cuarto año consecutivo, la máxima calificación crediticia AAA para su deuda de largo plazo y VrR 1+ para la de corto plazo, otorgadas por la firma Value and Risk Rating. Este reconocimiento, derivado del análisis de la gestión realizada entre marzo de 2025 y marzo de 2026, ratifica la confianza, solidez y capacidad de gestión que la entidad ha fortalecido en los últimos años para convertirse en el aliado estratégico clave del crecimiento económico y social del departamento.
La evaluación de la firma calificadora resaltó la capacidad del instituto para responder oportunamente a sus obligaciones financieras, además del fortalecimiento en sus indicadores de rentabilidad, liquidez, estructura patrimonial y gobierno corporativo. El proceso reconoció los avances en el crecimiento de la cartera y la rigurosa administración de los riesgos asociados a dicha expansión. Otro aspecto crucial fue la implementación del Plan Estratégico de Tecnologías de la Información (PETI), el cual funcionará como la hoja de ruta para la transformación digital y modernización de los procesos de la entidad durante los próximos cinco años.
Para Amparo Sánchez Londoño, gerente general de Inficaldas, «mantener esta distinción representa tanto una gran satisfacción como una enorme responsabilidad que evidencia el esfuerzo de todo su equipo de trabajo«. La directiva destacó que la confianza de los clientes en la gestión de sus recursos ha sido el motor de este éxito, un respaldo que se refleja claramente en las cifras de la entidad. «Al inicio de la administración, el instituto gestionaba excedentes de liquidez por cerca de 5.195 millones de pesos, una cifra que hoy en día se aproxima a los 50.000 millones, demostrando un sólido crecimiento financiero y una alta credibilidad institucional«.
Al asegurar la máxima estabilidad financiera, la entidad no solo blinda su operación interna, sino que expande su capacidad para seguir impulsando proyectos estratégicos de infraestructura y competitividad.




