Jorge García asegura que su campaña no comenzó este año, sino hace casi dos, cuando decidió recorrer los 27 municipios de Caldas para construir equipo y escuchar a la gente. Nacido en Pensilvania y formado en Manizales, este abogado con especializaciones y maestría en Administración de Negocios se presenta como un hombre preparado para “renovar la política” y devolverle al departamento el protagonismo nacional que, según él, se ha ido diluyendo con los años.
Su trayectoria en el sector público incluye la dirección de la Oficina de Control Disciplinario de la Alcaldía de Manizales y la regional de Prosperidad Social en Caldas. Sin embargo, el capítulo que más resalta es su paso por la Alcaldía de Pensilvania, cargo al que llegó por firmas en 2019. Allí destaca 3.250 mejoramientos de vivienda, más de 20 kilómetros de placa huella, nuevas infraestructuras educativas y de seguridad, y la creación de 180 empleos a través de un call center, logros que presenta como prueba de su capacidad de gestión en un municipio de sexta categoría.
Hoy encabeza la lista a la Cámara por el Nuevo Liberalismo, dentro de una coalición con otras colectividades, y hace fórmula al Senado con Juan Sebastián Gómez. Su propuesta se centra en cuatro ejes: salvar la red hospitalaria del departamento y gestionar recursos adeudados, fortalecer la infraestructura vial rural, mejorar la seguridad ante el aumento de delitos y ampliar la atención en salud mental, además de respaldar a madres cuidadoras que no reciben apoyo estatal.
En el plano personal, se define como un hombre de provincia que quiere seguir viviendo en Manizales, amante de la música popular y la carne, y orgulloso de sus raíces. Más allá de las respuestas rápidas, insiste en que el 8 de marzo será una cita con la democracia y que su objetivo es claro: «liderar un nuevo aire político para que Caldas vuelva a incidir en las grandes decisiones del país«.




