Aquí Manizales

  • LÍNEA EDITORIAL
  • Inicio
  • Manizales
  • Caldas
  • Región
  • Colombia
  • Mundo
  • Deporte
  • Política
  • Otras categorías
    • Al instante
    • Comunidades
    • Cultura
    • Desde El Cable
    • Economía
    • Educación
    • El Personaje
    • Farándula
    • Historias
    • Judicial
    • Medio ambiente
    • Obituario
    • Recuerdos
    • Reportero ambulante
    • Salud
    • Seguridad
    • Sucesos
    • Tecnología
    • Toros
    • Transporte
sábado, 22 agosto 2026 / Published in Deporte

Luis Miguel Martínez, el jugador de hockey que vivió el terremoto entre Pereira y Manizales

El terremoto del 10 de agosto lo encontró en Pereira, a pocos kilómetros de su Manizales del Alma. Después del miedo, las llamadas y la incertidumbre, Luis Miguel Martínez Giraldo regresó a la ciudad para reencontrarse con su familia y con la pista donde comenzó su historia.

Luis Miguel había regresado de Francia para pasar unos días con su familia, cumplir algunos compromisos y aprovechar esas pequeñas oportunidades que tienen quienes viven lejos: estar en casa, abrazar a los suyos, compartir una conversación. Pero aquella mañana del 10 de agosto, todo cambió.

La tierra comenzó a moverse y con ella apareció una sensación que conoce cualquier persona que ha vivido una tragedia lejos de los suyos: la angustia de no saber.

Estaba en Pereira acompañado por una tía y una prima, en un gimnasio de un Centro Comercial, y tuvieron que salir corriendo para escapar de la tragedia, “el edificio se movía como una gelatina, parecía que caminábamos a través de un trampolín”, le dijo a la Cadena Cope de España que lo ubicó para conocer su reacción.  «La fachada del lugar en el que estábamos cayó al piso y el pánico se apoderaba de mis familiares, al recordar que a tres kilómetros de allí habían quedado los abuelitos solos, por fortuna ellos al final no tuvieron inconvenientes para lamentar”, comentó.

Recordó que el caos era total, y no existían comunicaciones, “fue un gran susto que nunca antes había sentido. Luego, al ver por televisión lo ocurrido quedé con el corazón destrozado”.

Luis Miguel viajó el mismo lunes a Manizales y quedó sorprendido al ver edificios caídos y convertidos en escombros. Allí estaba su familia, estaban las calles que recorrió desde niño, la pista de hockey donde comenzó a construir el sueño que, años después, lo llevaría a España y Francia.

Por unos instantes, la distancia entre Pereira y Manizales pareció interminable. Necesitaba saber que los suyos estaban bien, y cuando finalmente pudo llegar, el viaje tuvo un significado diferente. No era simplemente volver a casa de vacaciones. Era regresar a una ciudad que acababa de ser golpeada en una realidad que, aunque dolorosa, también le resultaba profundamente familiar.

Le dolió la caída de la torre del reloj en la Catedral, su cruz de la cima, y el santo de una de las cuatro torres que contiene. “vivir lo que viví aquí fue una historia de locos, pero me siento mejor, porque no me imagino lo que hoy sienten en el exterior las personas que no saben lo que pasó con los suyos, y la impotencia de no poder estar al lado de sus familias en momentos tan dolorosos para poder ayudarles”, manifestó.

Los recuerdos

Hace siete años dejó Manizales para perseguir un sueño. Desde niño había visto en Europa el máximo nivel del hockey sobre patines y quería jugar allí. Francia terminó siendo el destino. Le interesaba el nivel deportivo, pero también había una razón personal: quería aprender francés.

Llegó con incertidumbre y con una idea que hoy parece anecdótica: inicialmente pensaba trabajar en una panadería mientras se adaptaba. La vida, sin embargo, le tenía preparado otro camino. Al mes ya estaba laborando en una oficina de arquitectos. Es arquitecto de profesión graduado en la Universidad Nacional, y comenzó entonces una doble vida que se mantiene hasta hoy: durante el día, los planos y los proyectos; en la pista, los patines, el palo y la competencia.

Aprendió francés trabajando, entrenando y viviendo. Y aprendió también lo que significa ser migrante: los papeles, la adaptación, la soledad, la necesidad de construir nuevas relaciones y la nostalgia permanente por lo que quedó atrás.

Nunca dejó de ser deportista

En Francia juega una liga regular, con partidos prácticamente cada semana, viajes por todo el país y competencias internacionales. Entrena todos los días y complementa el trabajo de cancha con gimnasio. No recibe un salario como profesional, pero su club cubre los desplazamientos, la alimentación durante los viajes, los uniformes y los implementos.

Esa realidad contrasta con la que conoció en Colombia. Aquí, recuerda, “los deportistas muchas veces tienen que tocar puertas para poder representar al país. Vender camisetas, hacer rifas, vender comida o buscar patrocinadores”. Incluso llegó a vender perros calientes con sus compañeros para conseguir recursos y viajar a un campeonato.

Ahora esa preocupación también la vive alrededor de la Selección Colombia de hockey sobre patines. Cuenta que los jugadores deben asumir buena parte de los costos para participar en competencias internacionales. Y eso, para él, es una señal de que el deporte necesita detenerse, pensar y reconstruirse.

“Si todos nos damos la mano, podemos reconstruir”, dice.

Y su idea va mucho más allá de las paredes y los edificios. También quiere reconstruir el hockey colombiano. Fortalecer las escuelas, generar competencias, crear oportunidades y lograr que un deporte que le abrió las puertas de Europa tenga en Colombia el lugar que merece.

Le duele que el hockey sobre patines tenga tan poca presencia en el país. Que no esté en los Juegos Nacionales ni en los Intercolegiados. Por eso no descarta regresar algún día y trabajar por el deporte. Incluso desde Francia quiere ayudar a impulsar iniciativas.

Una escena que resume toda su vida

Después de tantos años en Europa, Luis Miguel volvió a la pista que lo vio nacer. Allí recordó cómo empezó todo. Unos vecinos que practicaban patinaje de carreras le regalaron unos patines. Después, un amigo del colegio le mostró un palo de hockey y lo invitó a probar.

Hoy, aquel niño es un hombre que juega en Francia, trabaja como arquitecto, habla francés y sueña todavía con una medalla mundial con la Selección Colombia. Un deportista que ha recorrido miles de kilómetros, pero que sigue regresando al mismo lugar. A la pista. A Manizales. A su familia. Al comienzo de todo.

Su gran sueño deportivo, reconoce, ha cambiado con los años. Alguna vez quiso llegar a un equipo de élite en Europa. Ahora quiere algo que considera todavía más grande: ganar una medalla en un campeonato mundial con Colombia.

Este lunes tendrá que regresar a Francia. La temporada comienza y con ella los entrenamientos intensos, los viajes y los partidos. En Europa llegará nuevamente el invierno, las temperaturas bajo cero y esos meses en los que el sol parece esconderse.

Pero esta vez se irá con algo distinto. Se irá después de haber vivido el terremoto, de haber sentido miedo por su familia, habiendo regresado a Manizales para comprobar cómo estaba su ciudad. Y volver a caminar sobre la pista donde alguna vez fue simplemente un niño con unos patines en línea y muchas ganas de jugar.

“Aquí sufrí, lloré, reí, amé, pero sobre todo me hice feliz”.

Cuando el terremoto golpeó a Colombia, Luis Miguel estaba en Pereira, pero su corazón estaba en Manizales.

Y cuando regresó, encontró una ciudad herida, pero también una ciudad que, como él, sabe que después de caer siempre queda una posibilidad: levantarse, reconstruir y volver a empezar. Con la misma fuerza con la que aquel niño entró por primera vez a una cancha de hockey. Con miedo. Con incertidumbre. Pero también con la certeza de que, una vez que se toca esa pista, ya no es fácil dejarla atrás.

What you can read next

Cristiano Ronaldo le dijo adiós a los Mundiales
Tomás Restrepo, orgullo manizaleño, nominado al Deportista del Año de El Espectador
James lidera la ilusión de Colombia en el mundial

Publicidad


  • Concejo de Manizales aprobó empréstito de hasta $220.000 millones para reconstrucción tras el terremotoagosto 23, 2026
  • Siete edificaciones ya cumplen requisitos para demolición tras el terremoto en Manizalesagosto 23, 2026
  • Once Caldas visita al Junior en el regreso de la Liga BetPlay tras la emergenciaagosto 22, 2026

COPYRIGHT © 2025 Aquí Manizales. Prohibida su reproducción total o parcial, o su uso para el desarrollo de programas de inteligencia artificial o aprendizaje automático, así como su traducción a cualquier idioma, sin autorización escrita de su titular. aquimanizales.com todas las noticias de Manizales, Caldas, Colombia y el Mundo.

TOP imunify-bot-check