El Decreto 0326 establece lineamientos para instituciones públicas y privadas de la ciudad. La medida busca recuperar espacios de concentración, juego e interacción entre los estudiantes, sin impedir el uso pedagógico de la tecnología.
El celular, la tableta, el reloj inteligente y otros dispositivos electrónicos hacen parte de la vida cotidiana de los niños y jóvenes, pero desde ahora tendrán nuevas reglas dentro de las instituciones educativas de Manizales. El secretario de Educación, Andrés Felipe Betancourt, presentó oficialmente el Decreto 0326, firmado por el alcalde, mediante el cual se establecen lineamientos para regular su uso durante la jornada escolar, tanto en colegios públicos como privados. La medida no plantea una prohibición absoluta, sino que busca definir cuándo, cómo y para qué pueden utilizarse estos equipos, privilegiando aquellos momentos en los que tengan una finalidad académica y sean orientados por los docentes.

La iniciativa recoge además un proceso que comenzó en las propias comunidades educativas. En el caso de la Institución Educativa Bosques del Norte, donde se hizo el lanzamiento, padres de familia, estudiantes y profesores participaron en la construcción de protocolos que ya hacen parte del manual de convivencia. Su rector, Dubán González, explicó que el colegio inició desde el año anterior un proceso de sensibilización y que durante el primer semestre de 2026 realizó una etapa de prueba que permitió preparar a las familias y a los estudiantes para la restricción del porte y uso de estos dispositivos durante la jornada escolar. La experiencia, según el directivo, ha sido recibida positivamente y hoy el colegio es considerado un referente para la aplicación de la nueva regulación.
Detrás de la medida están también las preocupaciones por los efectos que puede generar el uso permanente de las pantallas en los ambientes escolares. Betancourt señaló que estudios divulgados por el Ministerio de Educación muestran afectaciones en la capacidad de atención y citó una investigación según la cual un estudiante puede tardar hasta 18 minutos en recuperar la concentración después de distraerse con un contenido de una red social. A esto se suman situaciones como el ciberacoso, el sexting y la exposición temprana a redes sociales, riesgos que, según las autoridades educativas, requieren un trabajo conjunto entre colegios y familias. La apuesta es que el recreo vuelva a ser un espacio para jugar, conversar y relacionarse cara a cara, y que el aula sea nuevamente un lugar donde la atención tenga prioridad.
En Bosques del Norte, el cambio ya empieza a hacerse visible. El rector cuenta que dejaron de ser habituales los grupos de estudiantes reunidos alrededor de un teléfono o los niños agachados durante el descanso mirando una pantalla. Sin embargo, González advierte que todavía es temprano para medir los resultados. La medida comenzó a aplicarse el 6 de julio y será necesario evaluar su impacto real en la atención, la participación, la convivencia y las relaciones entre los estudiantes. Precisamente, el Decreto 0326 establece que la Secretaría de Educación deberá realizar, dentro de un año, una evaluación sistemática para determinar sus efectos académicos, socioemocionales, en salud mental y en la convivencia escolar.
El concejal Hernando Marín, uno de los promotores de la iniciativa, recordó que el proceso comenzó en abril, después de conocer experiencias similares en otras ciudades. A partir de allí se planteó la propuesta al alcalde y se desarrollaron mesas técnicas con la Secretaría de Educación, padres de familia, estudiantes, docentes y expertos. Para Marín, la preocupación no está solamente en la distracción que producen los celulares, sino también en el ciberacoso, las dificultades de interacción y otros riesgos asociados al uso inadecuado de las herramientas digitales. Por eso, la regulación también pretende llevar la conversación hasta los hogares, entendiendo que educar sobre el uso responsable de la tecnología no puede ser una tarea exclusiva de los colegios.
El decreto entra en vigencia de inmediato y las instituciones que todavía no cuentan con una regulación deberán iniciar, con el acompañamiento de la Secretaría de Educación, el proceso de ajuste de sus manuales de convivencia y la construcción de los protocolos correspondientes. La meta es que para el inicio del calendario escolar 2027 todos los colegios de Manizales, públicos y privados, tengan establecidas sus propias reglas. El desafío será encontrar el equilibrio entre una tecnología que también puede ser una herramienta de aprendizaje y la necesidad de que niños y jóvenes recuperen algo tan elemental como conversar, jugar, concentrarse y compartir sin que una pantalla sea siempre el centro de la escena.




