El Bulevar de Chipre comienza a hacerse realidad y a abrirse paso como una de las obras urbanas más emblemáticas de Manizales. Pensado como un corredor turístico único en el país, este proyecto reconoce que los atardeceres, la montaña y el paisaje no son solo una postal, sino un activo urbano, cultural y económico que fortalece la identidad de ciudad, dinamiza el turismo y mejora la experiencia de propios y visitantes.
Como muestra de este avance, el alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas Giraldo, recorrió el sector del bulevar ubicado frente al Edificio de Piedra, uno de los primeros tramos que ya fue puesto al servicio de la comunidad. En este espacio, los manizaleños y visitantes pueden disfrutar de juegos infantiles y una fuente de agua, elementos que evidencian el inicio de la transformación de la ladera occidental y la apuesta por un espacio público pensado para el encuentro, el disfrute y la contemplación.

La obra y sus trabajos
Estas primeras obras marcan el comienzo de un proyecto de gran escala que continuará desarrollándose durante el 2026 y que estará completamente finalizado en el primer semestre del año que comienza, como parte de una visión integral de ciudad que prioriza el espacio público de calidad como eje de bienestar y desarrollo urbano.
El Bulevar de Chipre integrará más de 9.200 metros cuadrados de paisajismo con especies endémicas, 11.700 metros cuadrados de parques y senderos, y un skywalk de 40 metros, que permitirá vivir la ladera desde una experiencia inmersiva, segura y accesible. Este corredor se consolidará como un nuevo hito de contemplación, movilidad activa y encuentro ciudadano, diseñado tanto para residentes como para turistas.
Dentro del proyecto también se contempla la renovación de tres parques, entre ellos el muelle de montaña, que contará con 11 miradores desde los cuales se podrán apreciar los atardeceres que han inspirado a poetas y artistas. Estos espacios se complementarán con zonas de juego infantil y una fuente de agua, como homenaje a la riqueza hídrica que caracteriza a Manizales.
El bienestar urbano
El impacto del Bulevar de Chipre va más allá de la infraestructura. En 2024, la ciudad contaba con 6,2 metros cuadrados de espacio público efectivo por habitante. Con los proyectos en ejecución y los que quedarán diseñados, Manizales proyecta avanzar hacia 8 metros cuadrados por habitante en 2027, acercándose de manera responsable al estándar internacional de 10 metros cuadrados, referente de bienestar urbano.
Más que sumar metros cuadrados, el objetivo es crear espacios públicos seguros, accesibles, conectados y apropiables; lugares para caminar, jugar, contemplar, encontrarse y fortalecer el sentido de pertenencia ciudadano.
En coherencia con esta visión, el Bulevar de Chipre incorpora criterios de baja huella ambiental, protección de la estructura ecológica principal y uso eficiente del suelo urbano consolidado. Incluye estrategias de arborización nativa, drenajes sostenibles, manejo de aguas lluvias, sombreados naturales y soluciones de fitotecnia, aportando a la adaptación al cambio climático y al respeto por los ecosistemas urbanos y rurales.
Con la entrega progresiva de sus primeros tramos, el Bulevar de Chipre se perfila como uno de los proyectos que marcarán el futuro urbano, ambiental y turístico de Manizales.




