Foto @KMbappe
México, Francia y Noruega sellaron su clasificación a los octavos de final tras superar con autoridad y personalidad una exigente ronda de eliminación directa. Ahora, la atención se traslada a una nueva jornada en la que Inglaterra, Bélgica y Estados Unidos buscarán el mismo camino.
El Mundial volvió a demostrar que las figuras aparecen cuando el torneo más las necesita. En una jornada cargada de emociones, el anfitrión México desató la fiesta en el Estadio Azteca al derrotar 2-0 a Ecuador, Francia ratificó por qué es una de las grandes favoritas al título con un contundente 3-0 sobre Suecia y Noruega sufrió hasta el final para imponerse 2-1 a Costa de Marfil gracias al oportunismo de Erling Haaland.
La celebración más ruidosa llegó en Ciudad de México. Miles de aficionados empujaron a la selección local, que respondió con una actuación sólida y efectiva. El colombiano Julián Quiñones abrió el camino y Raúl Jiménez sentenció el compromiso para mantener intacto el sueño del país anfitrión, que ahora espera al vencedor del duelo entre Inglaterra y República Democrática del Congo para conocer a su rival en los octavos de final.
En Nueva Jersey, Francia volvió a exhibir toda la calidad de su plantilla. Kylian Mbappé lideró la goleada con un doblete, mientras Bradley Barcola completó el marcador frente a una selección sueca que resistió durante buena parte del encuentro, pero terminó sucumbiendo ante el poder ofensivo de los campeones del mundo. Los franceses se medirán ahora con Paraguay, una de las grandes revelaciones del campeonato tras eliminar a Alemania.
El duelo más dramático se vivió entre Noruega y Costa de Marfil. Los africanos llevaron el partido al límite, pero cuando parecía que el tiempo extra era inevitable apareció Erling Haaland para marcar el tanto del triunfo y darle la clasificación a los escandinavos. El premio no será sencillo: en la siguiente ronda tendrán que enfrentarse a Brasil, uno de los máximos candidatos al título.
Lo que viene este miércoles
La actividad del Mundial continuará con tres encuentros que prometen mantener el alto nivel de la competencia. Inglaterra abrirá la programación enfrentando a la República Democrática del Congo con el favoritismo sobre sus hombros, aunque los africanos llegan decididos a sorprender. El partido se jugará en Atlanta a partir de las 11 de la mañana.
Bélgica protagonizará uno de los cruces más equilibrados frente a Senegal, dos selecciones con talento suficiente para aspirar a un lugar entre las mejores dieciséis del torneo. El juego comenzará a las 3 de la tarde y se realizará en el Estadio de Seattle.
El último partido del día será a las 7 de la noche. Estados Unidos enfrentará a Bosnia y Herzegovina, con la presión de hacer valer su condición de local y seguir avanzando en la Copa del Mundo.




