Luego de varios tropiezos que frenaron su avance, el proyecto de las Vías del Hermanamiento en Caldas vuelve a tomar impulso con la adjudicación de dos nuevos contratos para intervenir corredores clave en los municipios de Riosucio y Samaná. Esta obra es considerada estratégica para mejorar la conexión regional, especialmente con el vecino departamento de Antioquia, y para dinamizar la movilidad en zonas históricamente rezagadas.
Los contratos fueron asignados en dos tramos: el primero, entre Riosucio y Jardín, por más de 8.500 millones de pesos, y el segundo, entre Berlín y Florencia, por cerca de 7.400 millones. Con esta decisión se busca retomar el ritmo de ejecución de un proyecto que había quedado en pausa tras incumplimientos del contratista anterior, situación que obligó a replantear el proceso.
Uno de los puntos clave para destrabar la obra fue la activación de mecanismos legales y financieros que permitieron proteger los recursos públicos. En ese sentido, el pago de una póliza por más de 1.600 millones de pesos por parte de la aseguradora fue determinante para garantizar la continuidad del proyecto sin afectar las finanzas del departamento.
A pesar del avance administrativo, aún quedan aspectos por definir. La interventoría del proyecto será adjudicada próximamente y el alcance exacto de las obras dependerá de los ajustes técnicos que realicen los nuevos contratistas sobre los estudios y diseños existentes. Esto significa que los kilómetros definitivos a intervenir todavía están en proceso de definición.
De acuerdo con lo dicho por el secretario de Infraestructura, Jorge Ricardo Gutiérrez Cardona, con este nuevo impulso, las Vías del Hermanamiento vuelven a perfilarse como una apuesta importante para mejorar la infraestructura vial del departamento. Más allá de la reactivación de las obras, el reto ahora será cumplir con los tiempos y garantizar que las intervenciones se traduzcan en beneficios reales para las comunidades que dependen de estas rutas.




