Dos días atrás Morante de la Puebla había sufrido un percance similar, y ahora atraviesa un proceso de recuperación delicado.
La plaza de la Real Maestranza de Sevilla vivió una de esas escenas que recuerdan la dureza del toreo. Andrés Roca Rey, una de las máximas figuras del momento, resultó gravemente herido tras ser alcanzado por el toro en plena faena, en un instante que pasó de la ovación al silencio en cuestión de segundos.
El torero peruano estaba firmando una actuación de alto nivel, con el público entregado y un ambiente que apuntaba al triunfo, cuando se produjo el percance. La embestida lo sorprendió en un momento de máxima exposición, dejándolo a merced del animal y provocando una cogida de gran impacto que obligó a su inmediata evacuación a la enfermería de la plaza.
Los primeros reportes médicos confirmaron la gravedad de la herida, localizada en la parte superior del muslo derecho, con una trayectoria interna extensa que comprometió estructuras musculares importantes. Aunque no se registraron daños vasculares mayores, el pronóstico fue catalogado como muy grave, lo que refleja la magnitud del percance.
El parte médico dice que el torero peruano sufrió una ‘Herida por asta de toro, en cara interna, tercio superior del muslo derecho que presenta una trayectoria total de 35 cm, con una descendente de 20 cm y una ascendente de 15 cm, que produce extensa rotura de músculos vasto interno y sartorius, disecando y contundiendo en prácticamente toda su extensión el paquete vasculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular.
Exploración y lavado de herida, hemostasia de ramas vasculares femorales y musculares, aplicando hemostáticos. Se comprueba hemostasia efectiva.
Drenaje aspirativo en ambas trayectorias. Aproximación de planos músculo aponeuróticos y piel
Pronóstico: muy grave’.
Morante de la Puebla se recupera
El torero español José Antonio Morante de la Puebla atraviesa un proceso de recuperación delicado luego de sufrir una grave cornada durante una corrida en la Feria de Abril de Sevilla. El incidente ocurrió cuando el matador fue derribado por el toro ‘Clandestino’, de la ganadería Hermanos García Jiménez, que lo embistió mientras se encontraba en el suelo, provocándole un desgarro en el recto que obligó a una intervención quirúrgica de varias horas.
Desde el hospital, el torero de 46 años describió el episodio como uno de los más dolorosos de su carrera, marcado no solo por la intensidad del dolor, sino también por el temor que sintió en el momento del percance. Aunque inicialmente temió una lesión aún más grave, el control del sangrado le dio algo de tranquilidad, según declaraciones recogidas por la revista Hola. Estos casos evidencian los altos riesgos de la tauromaquia, donde incluso las figuras más experimentadas enfrentan situaciones extremas en cada presentación.




