Samuel Vanegas regresó al Once Caldas 22 años después de levantar como capitán la Copa Libertadores de América, pero esta vez desde un lugar diferente. El exdefensor fue presentado como asistente técnico de “Panelo” Valencia y llega, según sus propias palabras, “a aportar y a sumar” en un momento coyuntural para el equipo. “Lo recibo con un orgullo tremendo. Tenemos mucho por hacer, pero lo más importante es que salgamos adelante todos unidos”, señalando que su intención es ayudar a recuperar la mentalidad ganadora de una institución con la que mantiene un vínculo especial.
Vanegas explicó que durante estos años se preparó para asumir responsabilidades desde el banco: realizó cursos de la AFA, adelantó estudios relacionados con la dirección técnica y tuvo experiencias como entrenador, incluso dirigiendo en competencia nacional. Esa formación, sumada a lo aprendido como futbolista y capitán, le permite regresar con otra mirada. “Uno a veces con muy poco logra muchas cosas”, refiriéndose al equipo de 2004, que construyó su camino hacia el título desde la unión y la convicción, una experiencia que ahora pretende trasladar al actual grupo.

El nuevo asistente técnico llega convencido de que la clasificación a los ocho mejores de la Liga BetPlay sigue siendo un objetivo posible y plantea una meta ambiciosa: ganar al menos 18 puntos. Para él, el Once Caldas tiene jugadores y condiciones para competir, pero necesita recuperar confianza, seguridad y carácter. Su primera tarea será precisamente transmitir esa convicción a un plantel que debe dejar atrás lo sucedido y asumir los partidos restantes como una nueva oportunidad.
Uno de los aportes que puede resultar más significativo será su manejo del camerino. Vanegas conoce desde adentro las exigencias del fútbol profesional, las relaciones entre compañeros y la responsabilidad que implica convivir con referentes de fuerte personalidad. Por eso habló directamente del caso Dayro Moreno, con quien ya tuvo un primer diálogo. Reconoció que el delantero sabe que debe mejorar algunos comportamientos y consideró que desde su experiencia, puede ayudarlo a manejar mejor determinadas situaciones dentro de la cancha: “Tiene que darle confianza a los compañeros para que todos tiremos para el mismo lado”.
En lo futbolístico, Vanegas no plantea un equipo encerrado en su propio campo, pese a que hace parte de un cuerpo técnico encabezado por dos protagonistas del Once Caldas campeón de América, que en aquella campaña tuvo como una de sus fortalezas el orden defensivo. Su concepto parte del equilibrio: defender bien, pero también atacar y jugar bien al fútbol. “Si tenemos orden y equilibrio, téngalo por seguro que los partidos los vamos a sacar adelante, pero también tenemos que atacar”. Su idea incluye buen trato de pelota, despliegue, tensión y concentración, conceptos que espera convertir en hábitos durante los días de trabajo.
El objetivo inmediato será Inter y después vendrá Llaneros, pero Vanegas mira más allá de un solo partido: Liga, permanencia del cupo internacional y Copa Colombia hacen parte de una agenda en la que el margen de error es reducido. Su contrato inicial termina al cierre del año, aunque su intención es que el proceso pueda prolongarse. “Este es un reto muy bonito que Dios me está colocando”. Y dejó una comparación que resume su confianza: considera que el actual plantel del Once Caldas es incluso más completo que aquel con el que él ganó la Libertadores. Ahora, junto a Panelo Valencia y el resto del cuerpo técnico, tendrá la tarea de convertir esa capacidad en resultados.




