El reconocimiento a los cinco integrantes manizaleños de la unidad nacional USAR COL-01 estuvo marcado por el emotivo testimonio del rescatista Juan Pablo Gómez Yepes, quien recordó que detrás de cada misión hay una familia esperando el regreso de quienes arriesgan su vida para salvar la de otros.
“Tengo que volver”. Con esas cuatro palabras, pronunciadas con la voz quebrada, el rescatista Juan Pablo Gómez Yepes resumió el sentimiento de quienes enfrentan el peligro en cada misión de búsqueda y rescate. Durante el homenaje que la Alcaldía de Manizales rindió a los cinco integrantes de la ciudad que hacen parte de la unidad de élite USAR COL-01, que estuvieron en Venezuela aportando sus conocimientos en el rescate de las víctimas del terremoto de hace algunos días. Gómez recordó que la misión de un rescatista es salvar vidas, pero también regresar junto a quienes lo esperan. “En mi caso, mi hija Helena. Tengo que volver”, dijo antes de dedicarle un emotivo mensaje: “Gracias, amor. Tú me mueves. Y por ti soy lo que quiero”, provocando un prolongado aplauso entre los asistentes.

El reconocimiento llegó después de una exigente misión internacional en la que el contingente colombiano inspeccionó 45 estructuras colapsadas y protagonizó uno de los rescates más esperanzadores de la operación al salvar con vida a un niño de 11 años que permanecía atrapado bajo toneladas de concreto. De los 64 especialistas que integran la unidad nacional, cinco son de Manizales: Santiago Alberto Jiménez Benavides, Juan Camilo Sánchez Acero, Juan Pablo Gómez Yepes, Cristian Camilo Céspedes Vélez y Daniel Fernando Cano Mejía, cuatro de ellos pertenecientes a la Cruz Roja y uno al Cuerpo de Bomberos Voluntarios.
Durante la ceremonia, el alcalde Jorge Eduardo Rojas Giraldo destacó que Manizales es una ciudad que convive con múltiples amenazas naturales por sus pronunciadas laderas, las intensas lluvias, las fallas geológicas y la influencia del Nevado del Ruiz. Señaló que, pese a esas condiciones, la capital caldense ha logrado convertirse en referente nacional en gestión del riesgo gracias a décadas de inversión en obras de mitigación, normas de construcción, monitoreo y preparación permanente para enfrentar emergencias.
El mandatario afirmó que el mayor patrimonio de la ciudad no son únicamente esas obras, sino el capital humano que integran los organismos de socorro. Exaltó el trabajo del Cuerpo Oficial y Voluntario de Bomberos, la Cruz Roja, la Defensa Civil, la UTAC y los grupos especializados de rescate, y agradeció a quienes “ponen en riesgo su vida para salvar la de otros”. “Ustedes son un orgullo para Manizales y para Caldas; son verdaderos héroes”, expresó, al tiempo que reconoció el sacrificio de las familias que esperan el regreso de cada rescatista después de una misión.
El acto concluyó convertido en un homenaje a la vocación de servicio. Las palabras de Juan Pablo Gómez recordaron que detrás de cada uniforme hay un padre, un hijo o un esposo que también siente miedo, pero que decide enfrentarlo para darle una nueva oportunidad de vida a otra persona. En una ciudad acostumbrada a convivir con el riesgo, Manizales reafirmó que su mayor fortaleza está en hombres y mujeres que hacen del servicio a los demás una verdadera misión de vida.




