Durante las últimas dos semanas de enero, más de 31.400 estudiantes de colegios públicos y privados regresarán a clases en Manizales, un momento clave que marca el retorno a la rutina académica y que exige especial atención de padres, conductores, docentes y comunidad en general.
Con el inicio del calendario escolar, aumenta la movilidad en los alrededores de las instituciones educativas y el flujo de niños, niñas y adolescentes en el espacio público. Por ello, se hace un llamado a reducir la velocidad en zonas escolares y a extremar las medidas de precaución en las vías, especialmente en los horarios de entrada y salida de los colegios. Padres y docentes cumplen un papel fundamental al enseñar a los menores a cruzar por la cebra, observar ambos sentidos de la vía y adoptar hábitos seguros como peatones.
El regreso a clases también implica nuevos retos en el uso de la tecnología. La supervisión del acceso a celulares, redes sociales y herramientas digitales se vuelve clave para evitar la exposición de información personal y posibles situaciones de riesgo. El acompañamiento adulto y el diálogo permanente son fundamentales para un uso responsable de estos medios.
Otro aspecto central es la convivencia escolar. Establecer y socializar normas claras dentro de los hogares y las instituciones educativas ayuda a prevenir conflictos, riñas y situaciones de intolerancia. La formación en el respeto y el buen trato sigue siendo una tarea compartida entre familias y colegios.
Asimismo, se recomienda orientar a los niños y niñas sobre las figuras de autoridad a las que pueden acudir en caso de emergencia, como profesores, directivos y la Policía. Es importante que memoricen su nombre completo, dirección y teléfono de contacto, e incluso portar esta información en un lugar no visible de su ropa o calzado.
Antes del regreso a clases, los padres también son invitados a fortalecer los diálogos de confianza con sus hijos, hablando de límites corporales, del cuidado frente a extraños y de no aceptar objetos o alimentos de personas desconocidas. Enseñar frases de alerta como “Él no es mi papá” o “No lo conozco” puede ser determinante en situaciones de riesgo en lugares concurridos.
Por su parte, la Policía Metropolitana mantendrá monitoreo permanente en los entornos escolares durante los horarios de ingreso y salida, con el fin de atender cualquier eventualidad. Las autoridades invitan a la ciudadanía a denunciar cualquier situación irregular y a asumir de manera conjunta el cuidado de la niñez y adolescencia en este nuevo año escolar.




