Cuando apenas se instala el nuevo Congreso de la República y los ojos ya están puestos en las elecciones regionales que definirán alcaldes, concejos, diputados y gobernador, se dice que en Caldas comienza a formalizarse una nueva alianza política.
Las cuentas empiezan desde ahora
Aunque falta camino por recorrer, en distintos sectores ya se habla de la posibilidad de construir una gran coalición que reúna a buena parte de las fuerzas tradicionales y de centro del departamento. La apuesta sería sumar esfuerzos para presentar listas y candidaturas únicas que eviten la dispersión de votos y aumenten las posibilidades de conservar el poder territorial.
En ese escenario aparecerían dirigentes de diferentes partidos como José Octavio Cardona León, Manuel Orlando Correa Bedoya, Juan Manuel Londoño Jaramillo, Mateo Hidalgo Montoya y el senador Wilder Iberson Escobar Ortiz. Todos, desde orillas políticas distintas, tendrían un mismo objetivo: construir una propuesta común para disputar la Gobernación de Caldas y la mayoría de las alcaldías del departamento.
Primeros diálogos
Las conversaciones no se habrían quedado únicamente entre congresistas. Se comenta que ya se han realizado reuniones reservadas entre algunos integrantes de la bancada parlamentaria caldense y los dos principales mandatarios del departamento: el gobernador de Caldas, Henry Gutiérrez, y el alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas. Las versiones coinciden en que las conversaciones han servido para comenzar a analizar el panorama de las elecciones regionales, explorar posibles alianzas y definir una estrategia que permita mantener una amplia presencia en la Gobernación, la Alcaldía de Manizales y los diferentes municipios del departamento.
La izquierda seguiría por otro camino
Si esa alianza termina consolidándose, habría un sector que permanecería por fuera de ese bloque: la izquierda, representada en Caldas por Santiago Osorio Marín, de la coalición Pacto Histórico-Alianza Verde, lo que significaría que la contienda regional podría dividirse entre una gran alianza multipartidista y una propuesta alternativa encabezada por los sectores afines al actual Gobierno Nacional, un panorama que seguramente marcará el debate político durante los próximos meses.
¿Y Mauricio Lizcano?
Uno de los nombres que inevitablemente aparece en cualquier análisis político de Caldas es el de Mauricio Lizcano. Durante muchos años ha sido protagonista de las principales contiendas electorales del departamento, pero hoy el panorama parece diferente.
Los resultados obtenidos en su reciente aspiración presidencial disminuyeron su capacidad de convocatoria regional, situación que lo dejaría sin espacio dentro de una eventual gran coalición.
A lo anterior se sumarían las diferencias que, dicen, surgieron con el hoy senador Wilder Escobar tras aquellas elecciones, especialmente por el respaldo electoral que Lizcano esperaba en algunas zonas del departamento y que finalmente no se reflejó en las urnas.
Las consecuencias políticas
También habla de un episodio que habría aumentado esas tensiones. Lizcano habría solicitado al gobernador Henry Gutiérrez el relevo de la gerencia de la Industria Licorera de Caldas, petición que no habría prosperado debido a que el mandatario consideró que los buenos resultados de la empresa no justificaban un cambio administrativo.
Lo cierto es que las relaciones entre algunos de los principales actores políticos del departamento ya no son las mismas y que cada uno empieza a reorganizar sus equipos con la mirada puesta en la próxima batalla electoral.
La estrategia: caras nuevas
Otro aspecto que empieza a tomar fuerza es la intención de que los candidatos de esa eventual coalición no sean figuras tradicionales de la política caldense. La idea sería presentar nombres con perfiles más independientes, menos asociados a las estructuras partidistas y con mayor aceptación entre un electorado que cada vez reclama renovación. Si esa estrategia se mantiene, varios dirigentes ampliamente conocidos podrían no estar en la primera línea de las candidaturas. El propósito sería reducir el desgaste que generan algunos liderazgos tradicionales y ofrecer una imagen de renovación sin perder el respaldo de las maquinarias políticas. ¿Qué pasaría entonces con Juan Carolina Londoño, Juan Sebastián Gómez y hasta con José Luis Correa?
Una partida de ajedrez
La política de Caldas apenas comienza a mover sus fichas. Nadie quiere mostrar todas sus cartas, pero todos entienden que las decisiones que se tomen durante los próximos meses serán determinantes para el futuro político del departamento.
Por ahora, lo único claro es que la carrera hacia las elecciones regionales ya empezó. Si esa gran coalición logra consolidarse, podría convertirse en una fuerza con enormes posibilidades electorales. Sin embargo, todavía quedan muchas conversaciones, acuerdos y negociaciones por delante. En política, especialmente en Caldas, las alianzas pueden cambiar de un momento a otro, y lo que hoy parece una fotografía definida, mañana puede ser completamente distinta



