En su mensaje de Navidad, el papa León XIV centró su reflexión en el nacimiento de Jesús como signo de paz, responsabilidad y compromiso con los más vulnerables, e hizo un llamado especial a los pueblos y gobernantes del mundo a rechazar la violencia, el odio y la indiferencia.
El Pontífice subrayó que la paz no es solo la ausencia de conflicto, sino el fruto de la responsabilidad personal y colectiva, del perdón y de la solidaridad con quienes sufren. Recordó que Dios se hace hombre en la pobreza y el rechazo, identificándose con los marginados, los excluidos y quienes cargan con el peso del dolor humano.
Al referirse de manera explícita a América Latina, el papa León XIV pidió a quienes tienen responsabilidades políticas que enfrenten los desafíos sociales, económicos y políticos dando prioridad al diálogo por el bien común, y no a las exclusiones ideológicas o partidistas. Señaló que la región necesita caminos de entendimiento, reconciliación y cooperación para superar la polarización y construir sociedades más justas y pacíficas.
El Papa también expresó su cercanía con los pueblos que sufren violencia, pobreza, migración forzada e injusticia, mencionando de forma especial a Haití, por el que pidió el cese de toda forma de violencia y el avance hacia la paz y la reconciliación. En este contexto, recordó a los migrantes que recorren el continente americano en busca de un futuro mejor, señalando que Cristo se identifica con ellos y con todos los que han perdido trabajo, hogar o seguridad.
En su mensaje, León XIV insistió en que la paz comienza en el corazón humano, liberado del pecado y abierto al amor, y que cada persona tiene una responsabilidad concreta en la construcción de un mundo más fraterno. Invitó a no dejarse vencer por la indiferencia y a vivir una Navidad marcada por la empatía, la solidaridad y el respeto por la dignidad humana.
Finalmente, el Papa deseó a todos una Navidad serena, recordando que el Niño nacido en Belén es la verdadera esperanza que permanece, sana las heridas y ofrece descanso y paz a los corazones y a los pueblos del mundo.




