Hace 20 años, la Monumental Plaza de Toros de Manizales fue escenario de una de las páginas más gloriosas de la tauromaquia local. El 5 de enero de 2006, el torero manizaleño Andrés de los Ríos tomaba la alternativa en su tierra, de la mano del maestro César Rincón y con Manuel Jesús “El Cid” como testigo, firmando una tarde que quedó grabada para siempre en la historia de la Feria.
Andrés fue el primer manizaleño en tomar la alternativa en la Feria. Su padrino, César Rincón, le cedió la muerte del toro ‘Fraile’, de Ernesto Gutiérrez, en presencia de Manuel Jesús ‘El Cid’, testigo de la ceremonia.
Único torero en la historia de la Feria de Manizales en cortar 8 orejas en dos corridas de toros consecutivas.

Dos décadas después, el recuerdo de aquella tarde cobra un significado aún más profundo. Andrés de los Ríos partió trágicamente hace 8 años, en un enero de Feria de 2018, dejando un vacío irreparable en su familia, amigos, en la tauromaquia, y en el corazón de Manizales.
Aquella tarde, el día de su sepelio, el silencio fue más profundo. En un rincón del cementerio, lejos del bullicio de las plazas y de los aplausos, una sola figura del toreo acompañaba al torero de la tierra: Sebastián Castella.
El diestro francés, con quien compartió caminos y aprendizajes en España durante sus comienzos, no dudó en estar presente. “Cómo no acompañarlo en su morada final y estar al lado de su familia…”, expresó con la voz quebrada, dejando claro que el toreo también se construye desde la lealtad, la memoria y el afecto.
No hubo faena ni muleta, pero sí un gesto que valió por una vida entera: el de un torero despidiendo a otro, con respeto, gratitud y humanidad.
Este viernes 9 de enero en la parroquia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, en Palermo, a las 11 de la mañana, se cumplira la misa de conmemoración de los 8 años de su fallecimiento.




