La concesión no ha recibido ninguna comunicación oficial sobre la terminación del contrato ni sobre las rebajas en los precios de los peajes. Cualquier cambio unilateral ocasionará indemnizaciones. Por ser un contrato de primera generación, el Estado garantiza un ingreso mínimo asegurado para el concesionario.
La Contraloría General de la República ha instado a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) a brindar claridad sobre el estado actual del Contrato de Concesión Nro. 0113, que data del 21 de abril de 1997 y se refiere al proyecto vial que conecta a Armenia, Pereira y Manizales. Este requerimiento surge a raíz de la respuesta emitida por la ANI, en la que se mencionan los esfuerzos realizados para la reversión y terminación del contrato, así como la incertidumbre sobre posibles reconocimientos o compensaciones al concesionario en caso de una decisión anticipada.
En un oficio dirigido a Óscar Javier Torres Yarzagaray, presidente de la ANI, el Contralor Delegado para el Sector de Infraestructura, Luis Fernando Mejía Gómez, ha solicitado un informe exhaustivo que no solo detalle el estado de la concesión, sino que también aclare la vigencia en las etapas de operación y mantenimiento de la obra. «Es crucial tener una manifestación clara sobre el avance del contrato y las acciones que se están considerando para su eventual terminación«, expresó Mejía, advirtiendo sobre los riesgos fiscales que podrían derivarse de una decisión unilateral en las tarifas de peaje asociadas.
Además, el comunicado incluyó requerimientos específicos sobre una posible rebaja en las tarifas de peaje para ciertos vehículos y solicitó un balance financiero del contrato, incluyendo cualquier compensación pendiente hacia el concesionario. La Contraloría busca asegurar que la ANI tome las decisiones adecuadas y estratégicas para evitar un desequilibrio financiero que pueda impactar a los usuarios y al Estado.
El plazo otorgado para que la ANI remita esta información es de tres días hábiles, lo que refleja la urgencia de esclarecer la situación de la concesión y garantizar la transparencia en la gestión de este importante proyecto de infraestructura. La respuesta de la ANI será crucial no solo para el seguimiento del contrato, sino también para asegurar la adecuada operación de una de las principales vías que conecta a varias ciudades del Eje Cafetero.
Lo que dice la concesión
De acuerdo con lo que ha manifestado la concesión, hasta el momento no existe ninguna comunicación oficial que hable sobre la terminación del contrato, ni sobre una posible rebaja en los precios de los peajes. Para realizar dichos cambios, se requieren procesos especiales contemplados en la Ley, los cuales protegen a la concesión y obligan a indemnizaciones si se toma alguna determinación unilateral por parte del Ministerio de Transporte o de la ANI. Además, es importante destacar que, al tratarse de un contrato de primera generación, el Estado garantiza un ingreso mínimo asegurado para el concesionario.




