Garantizar que el agua potable llegue a más hogares y mejorar el saneamiento básico en zonas urbanas y rurales será una de las principales apuestas de Caldas durante el 2026. A lo largo del departamento avanzan obras y estudios que buscan cerrar brechas históricas en el acceso a servicios básicos, especialmente en comunidades rurales y educativas.
Uno de los proyectos más representativos es la construcción del Acueducto Multiveredal de Neira, que ya entra en su primera fase con una inversión superior a los 8.100 millones de pesos. A este se suma el Acueducto Regional del Norte de Caldas, que beneficiará a municipios como Aranzazu, Salamina, Filadelfia y La Merced, y cuyos estudios avanzan en un 50 %.

En el occidente del departamento también se registran avances importantes. Los estudios del Acueducto Multiveredal Aguadulce, que impactará a Supía y Riosucio, ya superan el 40 %, mientras que en Marmato progresa la optimización de los sistemas de acueducto y alcantarillado del sector San Juan.
La inversión no se limita a grandes obras. En Palestina, por ejemplo, se ejecuta la ampliación del sistema de acueducto en la vereda Los Alpes, sector Buenavista, mejorando el suministro para decenas de familias que durante años han tenido un acceso limitado al agua.
Uno de los frentes con mayor impacto social será el programa “Agua Segura en Mi Escuela”, que permitirá instalar plantas potabilizadoras con energía solar en instituciones educativas de Chinchiná, Supía, Viterbo, San José, Filadelfia y Marquetalia. La iniciativa busca garantizar agua potable para estudiantes y docentes, especialmente en zonas rurales, con una inversión cercana a los 660 millones de pesos.
En materia ambiental, también se avanza en la modernización del manejo de residuos sólidos. Está en proceso la compra de siete vehículos recolectores que reforzarán este servicio en municipios como Victoria, Pensilvania, Neira, Aguadas y Aranzazu, entre otros.
Además, se preparan nuevos proyectos relacionados con alcantarillado, acueducto y gestión del riesgo en varios municipios del oriente, norte y occidente de Caldas, con el objetivo de mejorar la infraestructura existente y prevenir emergencias.
El 2026 se perfila así como un año clave para que muchas comunidades vean mejoras concretas en algo tan básico como abrir la llave y contar con agua potable, un servicio que sigue siendo un desafío en varios rincones del departamento.




