En Caldas hay una idea que empieza a tomar fuerza: que la primera ayuda en una emergencia no siempre tiene que venir de una ambulancia, sino de quien esté más cerca. Bajo esa lógica, se viene moviendo una estrategia que busca preparar a ciudadanos del común para actuar en momentos críticos, mientras llega la atención profesional. Desde enero, el programa arrancó en Aranzazu y poco a poco se ha ido extendiendo por distintos municipios, apoyado en el trabajo conjunto con las autoridades locales.
La apuesta de la Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC) a través de su Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres (CRUE), ha tenido buena acogida. Ya son 11 municipios donde comunidades enteras, incluyendo estudiantes de último grado, han recibido herramientas básicas para responder ante accidentes, emergencias o desastres. No se trata de convertirlos en personal de salud, sino de darles criterios claros para no quedarse paralizados y poder ayudar sin empeorar la situación. La meta es ambiciosa: cubrir todo el departamento y crear una red de personas capacitadas que, llegado el momento, puedan marcar la diferencia entre la vida y la muerte.





You must be logged in to post a comment.