El Consejo Departamental de Gestión del Riesgo declaró la alerta amarilla en el departamento debido a las afectaciones ocasionadas por las fuertes lluvias registradas en los últimos días.
La decisión se adopta como medida preventiva ante el incremento de las precipitaciones y los impactos reportados en distintos municipios, especialmente por deslizamientos, crecientes súbitas e inundaciones puntuales.
¿Qué implica la alerta amarilla?
Esta fase contempla la verificación de las capacidades instaladas en los municipios, la preparación para la respuesta a posibles emergencias y un mayor monitoreo de las condiciones climáticas.
Asimismo, se fortalece la articulación entre entidades departamentales, organismos de socorro y administraciones municipales, con el fin de optimizar la capacidad de reacción ante cualquier eventualidad.
La declaratoria también refuerza las medidas preventivas orientadas a la protección de las comunidades, incluyendo seguimiento a puntos críticos, revisión de planes de contingencia y activación de protocolos de atención.
Temporada de lluvias
De acuerdo con los pronósticos, la primera temporada de lluvias de 2026 iniciaría a mediados de marzo, por lo que las autoridades hacen un llamado a los municipios y a la ciudadanía para mantener la prevención y reportar oportunamente cualquier situación de riesgo.
El Consejo Departamental reiteró que la alerta amarilla no representa una emergencia generalizada, pero sí un estado de vigilancia y preparación que busca anticiparse a posibles afectaciones derivadas de las condiciones climáticas.




