Un creciente ambiente de incertidumbre vive el sector comercial de Chinchiná debido al aumento en algunos costos tributarios y operativos que, según empresarios y propietarios de establecimientos, han comenzado a impactar de manera directa la sostenibilidad de los negocios en el municipio. La situación ha generado reuniones entre comerciantes, autoridades locales y representantes institucionales en busca de soluciones y claridad frente a los cobros.
Las dificultades comenzaron a evidenciarse con el incremento en el impuesto predial, situación que también terminó reflejándose en el aumento de los cánones de arrendamiento. Señalan los afectados que esto ha provocado el cierre parcial de algunos locales comerciales y el traslado de otros negocios hacia espacios más pequeños para reducir gastos.
A esta situación se sumó el incremento en el impuesto de Industria y Comercio, cuyo ajuste llevó a varios sectores económicos a pasar de tarifas bajas a los niveles más altos establecidos dentro de las tablas tributarias. Según explicaron, algunos establecimientos reportaron incrementos considerables en sus facturas, en ciertos casos superiores al 100 % y hasta del 300 %, generando preocupación entre empresarios y pequeños comerciantes.
Frente a este panorama, diferentes representantes del comercio comenzaron a reunirse de manera independiente para analizar la situación y buscar acompañamiento institucional. En medio de esas conversaciones, la Personería Municipal se vinculó al proceso para brindar orientación jurídica y acompañar las mesas de trabajo relacionadas con el tema tributario.
Los comerciantes aseguran que una de las mayores dificultades radica en la interpretación y aplicación de algunos decretos municipales, lo que habría generado confusión frente a las tarifas y mecanismos de cobro. Explican que actualmente existen dudas sobre cuál normatividad debe aplicarse en determinados casos, situación que mantiene a muchos contribuyentes a la expectativa ante posibles sanciones o cobros adicionales.
Otro de los aspectos que preocupa a los comerciantes es que Chinchiná podría quedar con una de las cargas tributarias más altas de la región frente a municipios cercanos como Santa Rosa, Pereira y Manizales, lo que, manifiestan, afectaría seriamente la competitividad del comercio local. Señalan además que negocios pequeños, que anteriormente pagaban tarifas mínimas cercanas a los 90 mil pesos, ahora estarían recibiendo cobros de hasta 900 mil pesos. Entre los sectores más impactados mencionan salones de belleza, tiendas y establecimientos de baja facturación, cuyos propietarios advierten sobre las dificultades económicas que esta situación les está generando.
Desde el sector comercial reconocen que la Alcaldía de Chinchiná ha mantenido disposición para escuchar las inquietudes y participar en mesas técnicas junto a concejales, asesores y representantes gremiales. Sin embargo, hasta el momento no existe una decisión definitiva sobre cómo se resolverá la situación. Según se conoció, la administración municipal estaría a la espera de un concepto técnico del Ministerio de Hacienda que permita definir el camino a seguir frente a los cobros y eventuales ajustes tributarios.




