La Sociedad Colombiana de Arquitectos y la Alcaldía de Manizales socializaron los resultados de un proceso participativo que recogió aportes ciudadanos para orientar futuras intervenciones urbanas en seis espacios estratégicos de la ciudad: el Parque Antonio Nariño, el Corredor Gourmet y Comercial calle 68 – Palermo, los Conectores Urbanos Parque San José, el Parque Caldas, la Calle de las Araucarias y la Alameda de los Estudiantes (zona universidades–INEM). Los aportes recogidos se convertirán en lineamientos técnicos para orientar posibles futuras intervenciones urbanas.
La metodología permitió identificar, sobre cartografía base, problemáticas y oportunidades del territorio mediante cuatro componentes: intervención (elementos a transformar como vías y mobiliario), observación (puntos críticos de seguridad y movilidad), no modificable (aspectos a conservar como la vegetación) y participación abierta (propuestas generales de la comunidad).
El secretario de Planeación, José Fernando Olarte, destacó que estos ejercicios hacen parte de una visión de ciudad a largo plazo y servirán como referentes dentro del Plan de Ordenamiento Territorial. La Administración invitó a la ciudadanía a consultar los resultados completos a través de los canales informativos dispuestos.
introducción al proyecto del Parque Antonio Nariño

Con el paso del tiempo, el sector de El Cable se ha consolidado como el nuevo centro de Manizales. Un corazón urbano donde confluyen procesos administrativos, dinámicas comerciales, bares, espacios de recreación, instituciones educativas y la cotidianidad de estudiantes y ciudadanos. Hoy, este nodo estratégico adquiere una dimensión aún más relevante con la llegada de la nueva estación del Cable Aéreo, infraestructura que fortalece su papel como punto de conexión y desarrollo para la ciudad.
En este entorno se levanta la Torre del Cable – Torre Herveo, un hito contemporáneo que ya forma parte del imaginario colectivo y simboliza la Manizales que se proyecta hacia el futuro. Más allá de su valor arquitectónico, El Cable es reconocido como un punto turístico y de encuentro que congrega a la ciudad alrededor de su historia e identidad. La estación del Cable Aéreo representa, además, un gesto de reconocimiento a la tradición montañera que dio origen a la ciudad, conectando territorios y generaciones.
Este corazón urbano es también un espacio para la pausa y el reencuentro con el paisaje. En medio del crecimiento urbano, se abre la oportunidad de reconciliar el cemento con la naturaleza y consolidar áreas de recreación pasiva que aporten a una visión de ciudad sostenible y habitable. En ese contexto, el proyecto de renovación del Parque Antonio Nariño busca establecer lineamientos de diseño urbano y arquitectónico construidos con participación ciudadana, orientados a fortalecer la seguridad integral, mejorar la accesibilidad y potenciar la vocación cultural y recreativa del parque como eje de revitalización para Manizales.




