En una reciente sesión de control político, el Concejo de Manizales puso bajo la lupa el cumplimiento de las políticas públicas de la ciudad. La Secretaría de Planeación presentó el informe de gestión, el cual dejó un mensaje claro para la administración municipal: la ciudadanía no solo requiere diagnósticos y estrategias bien redactadas, sino soluciones tangibles que transformen su realidad cotidiana.
Luces y sombras
El informe de 2025 arrojó resultados contrastantes. Por un lado, políticas como Salud Mental, Libertad Religiosa y Turismo alcanzaron un cumplimiento del 100%, mientras que áreas vitales como Discapacidad, Primera Infancia, Mujeres y Equidad de Género superaron el 97%. Sin embargo, el reporte encendió las alarmas en sectores como Cultura y Organismos de Acción Comunal, que cerraron el año con un cumplimiento inferior al 90%.
En lo que respecta al primer trimestre de 2026, las cifras muestran un inicio lento, propio de la vigencia, pero que preocupa a los concejales. Mientras Salud Mental (83%) e Infancia y Adolescencia (81%) lideran el arranque, áreas críticas como Primera Infancia (14%), Cultura (28%) y Mujeres y Equidad de Género (39%) presentan niveles de ejecución que, según los cabildantes, deben ser revisados con urgencia.
La inclusión debe sentirse
La postura de los concejales fue unánime: Manizales tiene excelentes documentos técnicos, pero la brecha entre el papel y la ejecución sigue siendo un desafío. «La inclusión tiene que sentirse, no solo leerse«, fue la consigna que resonó en el recinto. Los corporados enfatizaron que poblaciones vulnerables como los jóvenes, las mujeres, la comunidad LGBTIQ+ y las personas con discapacidad no pueden esperar a que los procesos administrativos se agilicen; requieren programas que lleguen directamente a sus vidas.
Nuevas apuestas
Durante la sesión también se socializó la construcción de nuevas políticas públicas que buscan ampliar el espectro de atención en la ciudad. Entre ellas destacan las enfocadas en Gestión del Riesgo, Barrismo Social, Protección y Bienestar Animal, Calidad Educativa y Vendedores Informales, entre otras.
El Concejo de Manizales reafirmó que «su labor de control político continuará siendo rigurosa, bajo la premisa de que representar a los manizaleños significa exigir resultados concretos«. La administración municipal tiene ahora el reto de acelerar el ritmo en 2026 para garantizar que ninguna política pública se convierta en letra muerta y que el desarrollo de la ciudad sea, efectivamente, para todos.




