En un recorrido por la Galería y la carrera 23, el expresidente Álvaro Uribe Vélez lanzó fuertes críticas al Gobierno Nacional por la situación de la salud, el empleo y las finanzas públicas, y defendió una propuesta de austeridad estatal y reducción de impuestos para proteger a trabajadores y empresarios.
Entre saludos, diálogos espontáneos con comerciantes y ciudadanos, y mensajes dirigidos a trabajadores y adultos mayores, el expresidente Álvaro Uribe Vélez recorrió este miércoles sectores emblemáticos del centro de Manizales, donde expuso su visión sobre los principales problemas que, a su juicio, enfrenta hoy el país.

Uribe aseguró que el actual Gobierno “ha quebrado la salud” al desmontar un sistema que, según dijo, requería mejoras, pero no una transformación que afectara la prestación del servicio. Señaló que las principales consecuencias recaen sobre los colombianos de menores ingresos. “Hay 4 millones que pueden pagar póliza privada, pero el perjuicio es para 48 millones que no pueden hacerlo. Hoy no hay medicamentos, cierran pabellones y no se prestan servicios”, afirmó.
El exmandatario también criticó el manejo fiscal del Estado, al que calificó de “derrochador”, mencionando la creación de nuevos ministerios, embajadas y consulados, así como la vinculación de más de 200 mil personas al sector público sin respaldo presupuestal. Según Uribe, esta situación impide cumplir con compromisos sociales, como los pagos a adultos mayores.
En materia laboral, expresó preocupación por la posible pérdida de hasta 600 mil empleos, advirtiendo que muchos empresarios no saben si podrán sostener sus nóminas tras el aumento del salario mínimo. Frente a este escenario, defendió una reducción sustancial de impuestos para los empresarios como mecanismo para proteger el empleo. “Hay que bajarles los impuestos para que puedan pagar salarios y no despedir trabajadores”, reiteró.
Durante su intervención, Uribe respaldó a la senadora Paloma Valencia como eventual candidata presidencial, destacando su propuesta de reducir el tamaño del Estado, pasar de 19 a 12 ministerios, y aplicar una política de austeridad que permita aliviar la carga tributaria sobre las empresas. “Nuestra visión es fraterna: que le vaya bien a la empresa y le vaya bien al trabajador”, dijo.
El expresidente también recordó programas impulsados durante sus gobiernos, como Familias en Acción, el régimen subsidiado de salud, el fortalecimiento del Sena y el programa del Adulto Mayor, asegurando que fueron políticas orientadas a los sectores más vulnerables. Reconoció que hubo errores, pero defendió la transparencia de su gestión: “No nos robamos un peso. He manejado los recursos públicos con total honestidad”.
Finalmente, Uribe envió un mensaje de unidad, señalando que los problemas del país afectan tanto a quienes apoyan al Gobierno como a quienes lo critican. “No soy enemigo de la base petrista. Aquí hay que gobernar para todos los colombianos”, concluyó, antes de cerrar su recorrido con un llamado a “recuperar la salud, el empleo y la confianza” en Colombia.
El recorrido por el centro de Manizales dejó un mensaje político claro de cara al escenario nacional: críticas al modelo actual, defensa de una economía basada en la reducción del Estado y un llamado a respaldar una alternativa que, según Uribe, priorice el empleo, la salud y la sostenibilidad fiscal.




