El gerente de InfiManizales, Hernán González, presentó ante el Concejo de Manizales una propuesta de reforma estatutaria orientada a modernizar la entidad y adaptarla a su nueva realidad financiera y jurídica, tras su ingreso a la vigilancia de la Superintendencia Financiera de Colombia. Según explicó, se trata de un ajuste “puntual pero estratégico” que busca alinear el instituto con estándares más exigentes y fortalecer su capacidad operativa a nivel nacional.

El directivo destacó que esta transformación responde al crecimiento sostenido de la entidad en los últimos años. InfiManizales no solo conserva la máxima calificación crediticia, sino que además ha incrementado su rentabilidad, alcanzando utilidades históricas superiores a los 43 mil millones de pesos en 2025. Este desempeño permitirá transferencias cercanas a los 18 mil millones de pesos al municipio en 2026, consolidando su papel como fuente clave de ingresos para la ciudad.
La reforma se estructura en tres ejes principales. El primero es la diversificación del portafolio, con la apertura a nuevos servicios financieros más allá del ámbito local, como crédito de libranza, factoring y modelos de financiación similares a programas tipo “Brilla”. El segundo eje apunta al fortalecimiento en proyectos estratégicos de transporte, especialmente sistemas de cable, donde la entidad ha acumulado experiencia técnica que ahora busca proyectar hacia otras ciudades del país.
El tercer componente se centra en la actualización del gobierno corporativo. La propuesta plantea modificar la composición del consejo directivo para hacerlo más flexible y técnico, permitiendo que el alcalde designe funcionarios del nivel directivo según las necesidades estratégicas. De acuerdo con Hernán González, el objetivo es optimizar la toma de decisiones mediante la inclusión de perfiles especializados que respondan a los retos actuales de la entidad.
Entre los cambios más relevantes también se contempla la posibilidad de participar en asociaciones público-privadas, administrar recursos fiduciarios y actuar como intermediario en proyectos de desarrollo económico, social y de infraestructura. Asimismo, se habilitaría la participación directa en licitaciones nacionales, superando limitaciones anteriores que impidieron competir en iniciativas como sistemas de cable en otras ciudades del país.
Finalmente, el gerente enfatizó que la reforma no implica riesgos adicionales ni cargas para el municipio, ya que se mantendrán los estrictos controles de riesgo avalados por la Superintendencia Financiera de Colombia.
La discusión ahora queda en manos del Concejo de Manizales, que deberá evaluar una reforma que, más allá de lo normativo, redefine el alcance y el futuro de una de las entidades clave para el desarrollo económico de la capital caldense.




