El alcalde Jorge Eduardo Rojas entregó un nuevo balance de la emergencia y aseguró que la ciudad entra en una etapa de recuperación. La Administración avanza en la atención de viviendas, reactivación comercial, retorno a las aulas, entrega de ayudas humanitarias y preparación de las primeras demoliciones especializadas.
Manizales comienza a dejar atrás la fase más crítica de la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto, aunque todavía persisten importantes desafíos en materia de vivienda, infraestructura, comercio y atención a las familias damnificadas.
En su más reciente informe, el alcalde Jorge Eduardo Rojas aseguró que la ciudad presenta señales claras de recuperación y explicó que los equipos de la Administración ya no solamente están respondiendo a las solicitudes de los ciudadanos, sino que comenzaron a recorrer barrios y veredas en búsqueda de afectaciones que no hayan sido reportadas.

La prioridad: recuperar el comercio
La Alcaldía de Manizales avanza en la reactivación económica de la ciudad con el propósito de evitar que la emergencia derivada del terremoto se convierta en una crisis económica prolongada. El alcalde Jorge Eduardo Rojas señaló que alrededor de 437 establecimientos comerciales presentan afectaciones críticas o altas, pero destacó que buena parte de la actividad ya está regresando. En la carrera 23, principal corredor comercial de la capital caldense, donde se concentran cerca de 2.900 comerciantes y miles de empleos, entre el 85 % y el 90 % de los negocios ya retomó sus actividades.
La recuperación también avanza en las carreras 20, 21 y 22, así como en las calles perpendiculares a la carrera 23. En el sector de la Catedral fue habilitado un carril frente a la Plaza de Bolívar exclusivamente para vehículos livianos, mientras el espacio público volvió a estar disponible para la actividad comercial. También fue reabierta la denominada Calle del Tango, como parte de las acciones encaminadas a recuperar progresivamente la movilidad y la dinámica económica del centro de Manizales.

Milán es otro de los sectores que comienza a recuperar su actividad. Los establecimientos que no presentan daños estructurales ya pueden funcionar y el acceso peatonal está habilitado, aunque el tránsito vehicular continúa restringido como medida preventiva. Para los restaurantes y comerciantes que todavía no pueden regresar a sus locales, la Alcaldía habilitó el Mirador de Niza, donde funcionará un bazar gastronómico temporal desde la hora del almuerzo hasta la noche, con acompañamiento de la Policía y la Administración Municipal. La estrategia busca recuperar los ingresos de los comerciantes, mantener los empleos y permitir que la economía local continúe avanzando mientras se realizan las reparaciones de los establecimientos afectados.
El presidente de la Cámara de Comercio de Manizales, Ricardo Gómez Giraldo, destacó que, después de atender las vidas y las viviendas afectadas por el terremoto, la recuperación económica es la prioridad de la ciudad. Señaló que cerca del 20 % de los establecimientos ubicados entre Milán, el Centro y la Avenida Santander presentan afectaciones que les impiden abrir temporalmente sus puertas, por lo que valoró las iniciativas de la Alcaldía y los gremios para habilitar espacios alternativos que permitan a los comerciantes, especialmente del sector gastronómico, volver a vender, generar ingresos y proteger los empleos. Para Gómez, estos escenarios representan también una oportunidad para que la ciudad comience a dejar atrás la emergencia y avance hacia la recuperación, aun cuando posteriormente deberá definirse el futuro de los establecimientos que requieren reconstrucción o intervenciones mayores.

Por su parte el secretario de TIC y Competitividad de Manizales, Daniel Felipe Toro Rendón, destacó la apertura de estos espacios como el primer paso de un amplio plan de reactivación económica para la ciudad. Señaló que la presencia de 22 empresarios que habían quedado sin posibilidad de vender representa un mensaje de recuperación, especialmente para quienes perdieron parte o la totalidad de sus negocios tras el terremoto. Explicó que la estrategia busca replicarse en otros sectores afectados, como la Avenida Santander, el Centro y Chipre, con el apoyo de empresas privadas y de la Alcaldía. La intención es que estos espacios funcionen durante aproximadamente 15 días o un mes, permitiendo a los comerciantes generar ingresos, recuperar recursos, proteger sus empleos y contar con tiempo para reconstruir o adecuar sus establecimientos. Para Toro Rendón, Milán debe convertirse en un símbolo de recuperación, solidaridad y reactivación económica de Manizales.




