El fútbol aficionado de Manizales enfrenta una situación que preocupa a dirigentes y autoridades: la falta de escenarios para entrenar y competir. El secretario del Deporte, Diego Fernando Espinosa, reconoció que actualmente la ciudad cuenta apenas con dos canchas reglamentarias, la del Sena y la auxiliar del estadio Palogrande, esta última con importantes necesidades de recuperación. La situación ha obligado a que varias escuelas de formación compartan los mismos espacios, incluso de manera simultánea.
Frente a este panorama, la Alcaldía trabaja en dos frentes: recuperar la cancha auxiliar del Palogrande y avanzar en la construcción de un nuevo escenario para el fútbol aficionado. Espinosa confirmó que la Administración, en conjunto con la Liga Caldense de Fútbol, presentó ante la FIFA un proyecto cercano a los $2.600 millones para intervenir y recuperar la cancha auxiliar, con la expectativa de que el organismo internacional pueda respaldar también iniciativas para ampliar la infraestructura deportiva de la ciudad.

Una de esas alternativas esta en un terreno ubicado entre Aranjuez, Fátima y Malabar, donde se proyecta construir una cancha reglamentaria y un complejo deportivo. La propuesta ya fue puesta en conocimiento del alcalde Jorge Eduardo Rojas y cuenta con el respaldo del dirigente caldense Álvaro González Alzate, quien estaría dispuesto a gestionar recursos ante la FIFA, Conmebol y la Federación Colombiana de Fútbol.
El presidente de la Liga de Fútbol de Caldas, Fabio Aristizábal, considera que el proyecto es una necesidad urgente. Recordó que Manizales llegó a tener cerca de 35 canchas y hoy son menos de una docena las que pueden utilizarse adecuadamente, situación que limita la formación de nuevos jugadores y obliga a concentrar hasta cuatro escuelas en un mismo escenario. La inversión estimada para el nuevo complejo estaría entre $8.000 y $9.000 millones, aunque todavía faltan los diseños y los estudios de viabilidad.
El proyecto contempla además un escenario multipropósito con espacios para fútbol playa, parque infantil, gimnasio, zonas recreativas y parqueaderos, siguiendo el modelo de infraestructura deportiva que busca impulsar la Administración Municipal. Para Espinosa, contar con una nueva cancha reglamentaria permitiría descongestionar los escenarios actuales y ofrecer mejores condiciones para cientos de niños y jóvenes que hoy practican el fútbol con muchas limitaciones.
Aristizábal espera que la iniciativa pueda retomarse una vez se estabilice la situación de la Alcaldía y la Secretaría del Deporte después del terremoto que afectó a la ciudad. Para la Liga, recuperar y ampliar la infraestructura futbolística sería mucho más que construir una cancha: sería volver a abrirle espacio al talento de los niños y jóvenes de Manizales y Caldas. Incluso se ha planteado que el futuro escenario lleve el nombre de Álvaro González Alzate, como homenaje en vida a uno de los dirigentes que más ha trabajado por el fútbol aficionado del departamento.




