La decisión fue adoptada por el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo ante el incremento de las precipitaciones y el alto nivel de saturación de los terrenos. El alcalde pidió a la ciudadanía mantenerse atenta sin generar pánico.
Manizales fue declarada en nivel de alerta amarilla por la primera temporada de lluvias del año, tras la decisión adoptada por el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, liderado por el alcalde Jorge Eduardo Rojas, ante el aumento significativo de las precipitaciones durante febrero.
La medida responde a los niveles críticos de saturación de suelos registrados en distintos puntos de la ciudad, luego de que las lluvias superaran los promedios históricos. De acuerdo con la Red de Estaciones Hidrometeorológicas, se han presentado eventos extremos de hasta 50 milímetros en menos de una hora, mientras que la mayoría de estaciones ya sobrepasan el umbral preventivo de 200 milímetros acumulados en menos de 25 días.
El alcalde explicó que el objetivo es anticiparse a posibles emergencias y fortalecer el monitoreo. “Estamos en alerta amarilla. Muchas de las estaciones hidrometeorológicas de la ciudad ya superaron los 200 mm de lluvias en menos de 25 días. La estación de La Palma ya tiene 300 mm de lluvia. Esto no es para que nos pongamos en pánico, pero sí para que estemos en alerta; vamos a estar cuidando y protegiendo la ciudad de manera permanente”, señaló.
Sectores en monitoreo constante
El informe técnico indicó que estaciones ubicadas en sectores como Hospital de Caldas, Niza, Chec, Alcázares, El Carmen, Emas, Bosques del Norte y Maltería superaron la barrera de los 200 milímetros, lo que eleva el nivel de vigilancia en estas zonas.
Para mitigar riesgos, equipos de geólogos e ingenieros, junto al programa Guardianas de la Ladera, intensificaron las inspecciones en áreas con tratamiento geotécnico con el fin de detectar grietas, filtraciones o señales que puedan derivar en deslizamientos.
Llamado a la corresponsabilidad ciudadana
La Administración Municipal hizo un llamado especial a la comunidad para fortalecer las acciones preventivas, especialmente en el manejo adecuado de residuos. Arrojar basura en laderas o cerca de los imbornales afecta la capacidad hidráulica del sistema de drenaje y puede provocar inundaciones que comprometan la estabilidad de viviendas y vías.
Las autoridades también pidieron reportar cualquier anomalía, como grietas en terrenos o vías, a las líneas de emergencia: 119 del Cuerpo Oficial de Bomberos y 116 de Aguas de Manizales.
La alerta amarilla implica vigilancia permanente y preparación institucional ante posibles emergencias, en un contexto climático que, según los registros recientes, mantiene a la ciudad con suelos altamente saturados y con riesgo latente de movimientos en masa.




