El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas, anunció que la ciudad entra en una nueva etapa tras la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto: la reconstrucción. Este lunes, la Administración Municipal radicará ante el Concejo, en sesiones extraordinarias, un proyecto de acuerdo para solicitar un empréstito por $220.000 millones, recursos que estarán destinados principalmente a atender la emergencia y, especialmente, a recuperar las zonas afectadas.
Según Rojas, el dinero se utilizará en demoliciones, mejoramientos de vivienda, subsidios para vivienda nueva y ayudas para comerciantes que perdieron buena parte o la totalidad de sus negocios. El proyecto fue estructurado con el acompañamiento de los gremios, el Concejo Municipal, el Consejo de Gestión del Riesgo y el Puesto de Mando Unificado. El mandatario confía en que el acuerdo pueda ser aprobado en aproximadamente una semana y permita poner en marcha una gerencia específica para liderar la reconstrucción.
Mientras avanza este proceso, las autoridades continúan consolidando el diagnóstico de daños. Las solicitudes de inspección llegaron a 5.011, aunque el ritmo de crecimiento ha disminuido por la depuración de los reportes. Ya se han realizado 2.500 visitas técnicas, permanecen 1.747 predios evacuados y se contabilizan 5.241 personas damnificadas, 211 heridos y seis fallecidos. En vivienda, el balance registra 3.993 inmuebles afectados parcialmente y 153 con afectación total.
La Alcaldía también anunció una clasificación más detallada de las viviendas afectadas, que permitirá establecer si los daños son bajos, medios o altos y determinar cuáles edificaciones deberán ser demolidas. Al mismo tiempo, continúan los auxilios de arrendamiento para las familias evacuadas y se puso en marcha un plan de choque para incluir en las bases de datos a quienes aún no aparecen registrados. Rojas reiteró que las inspecciones estructurales oficiales solo son válidas cuando son realizadas por ingenieros debidamente carnetizados por la Administración Municipal.
Uno de los principales esfuerzos está concentrado en el Centro Histórico, donde se trabaja para habilitar este martes la carrera 23 para peatones y buena parte de la avenida Santander, con el propósito de permitir el regreso de miles de trabajadores y comerciantes. La Administración ha intervenido 98 puntos de la ciudad para demoler elementos inestables y retirar escombros, mientras equipos técnicos continúan recorriendo barrios, sectores rurales, corregimientos y veredas para completar las revisiones y atender a las familias afectadas. En total, 552 comerciantes presentan daños de categoría crítica o alta.
Para el alcalde, la ciudad comienza ahora el desafío más grande: pasar de la atención de la emergencia a la reconstrucción. El objetivo, dijo, es utilizar los recursos del empréstito para llegar rápidamente a los barrios afectados, recuperar las viviendas y apoyar a los comerciantes, de manera que Manizales pueda restablecer progresivamente su actividad económica y social. “La reconstrucción apenas arranca”, fue el mensaje de Rojas, quien insistió en que la Administración ya trabaja para recuperar la ciudad y volver a la normalidad.




