Las calles de Manizales estuvieron nuevamente colmadas de disfraces, pelucas, maquillajes, máscaras, dulces y mucha alegría, en una celebración que estuvo marcada por la lluvia que acompañó la entrada de la noche, pero que no fue suficiente para que niños y adultos regresaran a sus casas y dejaran de disfrutar de la celebración.
Los sitios más concurridos y que se han vuelto tradicionales cada 31 de octubre, son las carreras 22 y 23 en el centro de la ciudad, las cuales se convierten en vías peatonales para favorecer la alta circulación de personas; los centros comerciales que sirvieron además como refugio temporal para la lluvia y el paseo por la Avenida Santander entre el Edificio Panorama (Calle 62) y la Plazoleta del Programa de Arquitectura de la Universidad Nacional.
En este video les compartimos la alegría de los manizaleños en las calles de la ciudad.




