El Once Caldas tuvo una de sus presentaciones más pobres del año y terminó perdiendo 2-0 ante Boyacá Chicó, en un partido que comenzó a complicarse desde el inicio. A los dos minutos, Santiago Mera aprovechó una asistencia de Sebastián Salazar y venció al portero Parra para poner rápidamente al local arriba. El equipo de Hernán Darío Herrera intentó reaccionar, pero careció de claridad en los metros finales.
Dayro Moreno tuvo una de las primeras oportunidades para el empate y alcanzó a marcar, pero la acción fue anulada por fuera de lugar del delantero colombiano. Más tarde, el Once volvió a acercarse con remates de Juan David Cuesta y Felipe Gómez, mientras Chicó resistía y esperaba el error. Al minuto 33 llegó otra acción polémica: Jeffrey Zapata marcó el que parecía ser el empate, pero el VAR determinó fuera de juego de Dayro en jugada previa, en lo que pareció un error del cuerpo arbitral que termina quitándole una anotación aparentemente válida al Once. Cuando el conjunto blanco buscaba el empate, Cifuentes apareció al minuto 44 para marcar el 2-0 y darle al local una ventaja que resultaría definitiva.
Herrera intentó cambiar la historia para el segundo tiempo con el ingreso de Mateo Zuleta por Felipe Gómez, pero el partido se le salió todavía más de las manos. Al minuto 57, Chicó quedó con diez jugadores por la expulsión de Blanco tras una falta sobre Michael Barrios. El Caldas no supo aprovechar la superioridad numérica y, en lugar de crecer, terminó enredándose aún más. Al 66, Zuleta recibió inicialmente amarilla por una falta sobre Mena, pero tras la intervención del VAR la tarjeta fue cambiada por roja, dejando a ambos equipos con diez hombres. Otra jugada para revisar por la determinación del central del compromiso
Con el partido cuesta arriba, Herrera movió nuevamente sus fichas: ingresaron Mateo Zuleta, Jader Quiñones, Correa, Helieyker Guzmán y Edwin Torres, buscando una reacción ofensiva que nunca apareció. Zuleta fue expulsado en otra acción arbitral discutida. El cuadro blanco tuvo la pelota por momentos, pero no consiguió transformarla en peligro real. Un remate de Jeffrey Zapata desde fuera del área terminó por encima del arco y, al minuto 79, un centro de Quiñones encontró a Dayro Moreno incómodo, sin posibilidades de definir con claridad.
Los últimos minutos fueron el reflejo de una noche desafortunada para el equipo manizaleño: poco fútbol, escasa profundidad y demasiadas dificultades para generar juego ofensivo, incluso cuando tuvo superioridad numérica. Chicó, con orden y aprovechando sus oportunidades, defendió sin mayores sobresaltos una ventaja construida en el primer tiempo.
El 2-0 deja al equipo albo con mucho por revisar. No solamente por la derrota, sino por la manera como perdió ante un rival que, en los papeles, aparecía como un equipo al que debía superar. Herrera tendrá que encontrar respuestas rápidamente, porque en Tunja el conjunto blanco no solo dejó tres puntos: dejó también una de sus actuaciones más preocupantes del año.
“Nos tenemos que disculpar ante la hinchada”
El técnico Hernán Darío Herrera, se mostró preocupado por el rendimiento de su equipo y se disculpó con la hinchada luego de lo sucedido en el partido. El estratega reconoció que al conjunto manizaleño no le salieron las cosas como esperaba y que los cambios realizados durante el compromiso tampoco lograron cambiar el rumbo del partido. “No nos salió nada. Hicimos los cambios para mejorar, pero tampoco funcionó. Nos tenemos que disculpar ante la hinchada. No sé qué nos afectó hoy, pero quedé muy preocupado por lo que pasó y, sobre todo, por los goles que nos vienen haciendo”.
Herrera también señaló que el gol recibido al comienzo del partido modificó el planteamiento del equipo, aunque reconoció que Once Caldas tuvo algunas oportunidades que no supo aprovechar. “El gol de entrada nos cambió el juego porque, si bien es cierto, tuvimos oportunidades, no supimos definir. Nos faltó claridad para hacerlo”.




