El Estadio Palogrande comenzó una de sus transformaciones más esperadas: arrancó el desmonte de las viejas tejas de asbesto cemento que durante años han hecho parte de la cubierta del principal escenario deportivo de Manizales.
La intervención contempla 13.200 metros cuadrados de cubierta y una inversión de $6.177 millones. Además de retirar las tejas actuales, se reparará la estructura que soportará el nuevo techo y se cambiarán las canales para mejorar el manejo de las aguas lluvias.
Uno de los puntos que exige mayor cuidado es el retiro del asbesto cemento, considerado un residuo peligroso. Por eso, las tejas deberán ser desmontadas y trasladadas bajo protocolos especiales para garantizar su adecuada disposición.
La nueva cubierta tendrá una garantía de 20 años y busca darle mayor durabilidad y mejores condiciones al estadio, que seguirá siendo la casa del Once Caldas. La obra está prevista para ejecutarse en nueve meses.
Mientras avanzan los trabajos, el cronograma tendrá que convivir con el fútbol: las actividades serán coordinadas con el calendario de partidos del Once Caldas para que la intervención y el uso de Palogrande puedan mantenerse de manera organizada.




