El edificio Juan XXIII es uno de los inmuebles más emblemáticos del patrimonio arquitectónico de Manizales. Testigo de distintas etapas de la historia urbana de la ciudad, su estructura ha sido referente de memoria colectiva, formación y encuentro ciudadano durante varias generaciones. Su declaratoria como Bien de Interés Cultural no solo reconoce su valor físico y estético, sino también su significado simbólico dentro de la identidad manizaleña.
Hoy, el proceso de reestructuración y restauración integral representa mucho más que una intervención técnica. Se trata de una apuesta por rescatar su esencia histórica, adaptarlo a las exigencias contemporáneas y proyectarlo como un escenario vivo para la cultura, el arte y la participación comunitaria. La renovación del Juan XXIII marca así un nuevo capítulo en su historia: el paso de un edificio tradicional a un centro cultural fortalecido, preparado para seguir siendo patrimonio activo de la ciudad.
Los nuevos trabajos
La Alcaldía de Manizales avanza en la segunda fase de intervención integral del inmueble Juan XXIII, uno de los bienes patrimoniales más emblemáticos de la ciudad y declarado Bien de Interés Cultural. En un espacio de socialización abierto a la comunidad, la interventoría y el contratista presentaron los alcances del proyecto, que contempla reforzamiento estructural, restauración y ampliación del edificio, con el propósito de recuperar su valor histórico y consolidarlo como un nuevo centro cultural al servicio de los manizaleños.
El secretario de Planeación, José Fernando Olarte Osorio, explicó que ya se encuentran en ejecución las obras correspondientes a esta etapa, que permitirán habilitar nuevos usos para el inmueble y fortalecer los procesos artísticos y culturales del municipio. En la fase inicial se adelantaron trabajos clave para garantizar la estabilidad de la estructura, como el reforzamiento sismorresistente, la recuperación de fachadas, la construcción de entrepisos y cubierta, así como la adecuación de zonas de ampliación, parqueaderos y estructura de ascensor.
La segunda fase, que se extenderá hasta diciembre, incluye la restauración de fachadas, reposición de cubierta, instalación de acabados y carpintería, recuperación de corredores y la construcción de un tanque de almacenamiento y red contra incendios. La obra se ejecuta mediante un convenio interadministrativo entre la Alcaldía de Manizales y el Ministerio de Cultura, con una inversión de $18 mil millones para esta etapa. Una vez finalizada la intervención, el inmueble quedará adscrito a la Secretaría de Cultura y Civismo, que liderará su programación como escenario para actividades artísticas, encuentros comunitarios y manifestaciones patrimoniales.




