El terremoto que sacudió a Manizales puso a prueba las tres líneas del Cable Aéreo de Manizales, que activaron inmediatamente sus protocolos de emergencia. La Línea 1 y la Línea 2 fueron evacuadas en menos de 40-45 minutos, mientras que la Línea 3 requirió cerca de una hora y 15 minutos por los daños no estructurales registrados en la estación Cable y algunas afectaciones electromecánicas. Según el gerente del Cable, Andrés Felipe Ortiz, los 17 años de experiencia del sistema fueron fundamentales para responder a la emergencia y garantizar la seguridad de los pasajeros.

Desde el primer momento se inició una revisión exhaustiva de las tres líneas. En las Líneas 1 y 2 se realizaron ensayos magneto-inductivos para verificar el estado de los cables, análisis de vibraciones y alineación en las estaciones, inspección de todas las pinzas y revisión de cabinas, pilonas y elementos estructurales, en coordinación con la Alcaldía de Manizales. Los resultados permitieron establecer que no existían daños estructurales que impidieran su operación, por lo que ambas líneas volvieron a funcionar cinco días después del terremoto, convirtiendo a Manizales en la primera de las ciudades afectadas con sistema de cable en recuperar este servicio.
La línea 3
La situación de la Línea 3 es más compleja. Las inspecciones detectaron daños electromecánicos de mayor consideración, principalmente en la central hidráulica, un equipo especializado que no se consigue en Colombia y que debió ser solicitado al fabricante Leiner, en Italia. La empresa tenía disponible una central hidráulica, que ya fue enviada y se encuentra en proceso de traslado. Una vez llegue a Manizales será necesario realizar los acoples, ensamblaje, ajustes y pruebas técnicas antes de autorizar nuevamente el servicio.
A estos trabajos se suma la recuperación de los elementos no estructurales de la estación Cable, especialmente muros que resultaron afectados y requieren rehabilitación y reconstrucción. Por ahora no existe una fecha exacta de reapertura, pero Ortiz estima que, si se cumplen los tiempos previstos para la llegada del equipo y las labores posteriores, la Línea 3 podría volver a operar entre dos y tres semanas. La prioridad, insistió, es recuperar el servicio rápidamente, pero sin comprometer ninguna condición de seguridad.
Los daños ocasionados por el terremoto en el sistema están estimados inicialmente entre $1.200 millones y $1.500 millones, principalmente por el costo de los equipos electromecánicos especializados; las obras civiles representan una proporción menor. Las tres líneas cuentan con seguros de alto valor respaldados por Sura, Previsora y Seguros del Estado, y desde el primer momento las aseguradoras asignaron un ajustador para acompañar la evaluación y el proceso de reclamación de los daños.
Para Ortiz, el terremoto fue una verdadera prueba de fuego que demostró la seguridad y capacidad de respuesta del Cable Aéreo de Manizales. No se presentaron afectaciones estructurales que comprometieran las líneas y la evacuación de los usuarios se realizó mediante los protocolos establecidos. Mientras las Líneas 1 y 2 ya están nuevamente al servicio de la comunidad, todo el equipo técnico y administrativo trabaja para recuperar la Línea 3 y contribuir a la normalización de la movilidad y a la reconstrucción de Manizales. El gerente envió un mensaje de solidaridad a las familias afectadas y pidió mantener la confianza en este sistema de transporte: “El Cable seguirá trabajando junto con la administración del alcalde Jorge Eduardo Rojas para recuperar completamente el sistema y contribuir, desde la movilidad, a la recuperación de Manizales”, dijo.





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