La jornada comenzó entre acordes de banda y sonrisas de estudiantes. En la sede Mariscal Sucre, el alcalde Jorge Eduardo Rojas no solo entregó obras y dotaciones musicales, sino que dejó claro que su administración está enfocada en algo más profundo: dignificar la educación. Mientras recorría aulas renovadas y saludaba a docentes y familias, insistía en una idea que repitió durante todo el encuentro: «ningún niño puede quedarse por fuera del sistema educativo, sin importar sus condiciones«. La inclusión, dijo, no es un discurso, sino una obligación que se materializa en infraestructura adecuada, acceso y oportunidades reales.

Las mejoras en esta institución, con una inversión cercana a los 170 millones de pesos, son reflejo de esa visión. Cubiertas renovadas, redes eléctricas modernizadas, cielos rasos nuevos y espacios más seguros ahora acompañan la formación de estudiantes que, además, recibieron instrumentos para conformar su banda sinfónica. Para el mandatario, el arte no es un complemento, sino una herramienta esencial para el desarrollo integral. “Cuando uno se encuentra con la música o el deporte, se siente realizado”, expresó, al destacar que ya son cerca de 40 bandas escolares activas en la ciudad.

El recorrido continuó en la sede La Capilla de la Institución Educativa San Pío X, en La Enea, donde las inversiones superan los 245 millones de pesos. Allí, como en otros puntos de la ciudad, el mensaje fue el mismo: recuperar espacios que durante años estuvieron en condiciones precarias. Rojas no esquivó el pasado reciente y habló de colegios con baños inservibles y estructuras deterioradas, una realidad que, según él, su administración está decidida a cambiar con una inversión histórica que supera los 53 mil millones de pesos en el cuatrienio.
Pero más allá de las cifras, la escena que se repite en cada institución es la de estudiantes apropiándose de sus espacios, docentes fortaleciendo procesos y familias volviendo a creer en la educación pública. El alcalde lo resumió en medio de aplausos: invertir en colegios no es solo construir obras, es abrir caminos. Por eso, mientras avanzan nuevas licitaciones para intervenir más de 30 sedes, el mensaje sigue siendo el mismo: la educación en Manizales se construye con dignidad, inclusión y oportunidades que trascienden el aula.




